Increíble que en este país de la ignominia, donde es claro (y lo dije hace mucho tiempo: debería haberse declarado el "estado de excepción" por el incremento de la violencia, pero debido a una determinación u otra, las autoridades de esta nación decidieron dejar de lado una afirmación semejante, y se lanzaron de lleno a la "guerra contra el narcotráfico"), que el desarrollo nos pasa de largo.
Combate, lucha ó pelea que no ha dejado muchos resultados positivos en la balanza del estado mexicano. Máxime que el otro estado, "el de derecho" ó no existe ó se aplica discresión. Situación que permite y alienta la impunidad y parcialidad de la justicia. Y uno, como ciudadano desprotegido y "casi desnudo", debe plegarse a cada una de las situaciones cotidianas, "capoteando el temporal".
La decepción y frustración se esparcen pordoquier, eso sin hablar de las condiciones aberrantes bajo las cuales las personas comunes y corrientes deben vivir y redundar, pues es bastante habitual recordar que "por cada paso hacia adelante, siempre se dan dos para atrás". No sé si sea por clientelismos, compadrazgos, intereses ajenos al bien colectivo, y demás etcéteras; pero es materia cotidiana enterarse que cuando los empresarios, políticos, legisladores y autoridades mexicanas han determinado una "acción innovadora" para el "desarrollo de México", el sentido común, las ganancias y dividendos ya no se encuentran más ahí, sino que se hallan en una vía alterna que viaja en sentido contrario, es decir, el orbe completo ya va en una dirección completamente distinta.
Combate, lucha ó pelea que no ha dejado muchos resultados positivos en la balanza del estado mexicano. Máxime que el otro estado, "el de derecho" ó no existe ó se aplica discresión. Situación que permite y alienta la impunidad y parcialidad de la justicia. Y uno, como ciudadano desprotegido y "casi desnudo", debe plegarse a cada una de las situaciones cotidianas, "capoteando el temporal".
La decepción y frustración se esparcen pordoquier, eso sin hablar de las condiciones aberrantes bajo las cuales las personas comunes y corrientes deben vivir y redundar, pues es bastante habitual recordar que "por cada paso hacia adelante, siempre se dan dos para atrás". No sé si sea por clientelismos, compadrazgos, intereses ajenos al bien colectivo, y demás etcéteras; pero es materia cotidiana enterarse que cuando los empresarios, políticos, legisladores y autoridades mexicanas han determinado una "acción innovadora" para el "desarrollo de México", el sentido común, las ganancias y dividendos ya no se encuentran más ahí, sino que se hallan en una vía alterna que viaja en sentido contrario, es decir, el orbe completo ya va en una dirección completamente distinta.