jueves, octubre 23, 2008
¿Será posible?
Y no es que sorprenda una acción como la anunciada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a cargo de Agustín Carstens, sino que sin duda provoca no sólo escepticismo sobre la capacidad del gobierno federal por solucionar el grave problema que se presenta, sino de su voluntad política y/o su margen de maniobra contra la impunidad de ciertos personajes. La situación es que Carstens indicó que la especulación de ninguna manera es una actividad delictiva –como sucede en los países de primer mundo-, al contrario es un condición normal sobre la que operan las más diversas firmas internacionales. Y eso puede ser cierto, pero no deja de ser una premisa que provoca no únicamente molestia, sino que produce una creciente miseria en los estratos más necesitados de la población, la cual ya es enormemente vapuleada por las condiciones y determinaciones totalmente ajenas a sus comunidades, y en donde se aprecia claramente la desigualdad social, cultural y económica. Sí, sé que suena a obviedad, pero deberían ser castigados aquellos que en realidad lo merecen.
Tristemente, continúan las mismas condiciones sobre las que venía operando aquel supuesto "difunto dinosaurio", conocido en antaño como el "poder hegemónico" ó "la dictadura perfecta", el Partido Revolucionario Institucional (PRI): empobrecimiento, cinismo e impunidad a favor de los delincuentes de “cuello blanco”. No resulta, extraño pues, que el secretario de Hacienda revele que no hay crimen, dejando un resquicio importante respecto a la ley que existe referente a la protección a favor de los inversionistas, quienes debieron ser informados sobre estas actividades. Traducción: “Si y sólo si” existe un delito en este caso particular, si los empresarios ó apoderados legales de estas instituciones no informaron oportunamente a sus inversores acerca de sus intenciones para destinar ciertos capitales hacia “productos derivados”, a fin de subsanar los gastos ocasionados por el monto de deudas contraídas sobre la moneda mexicana con anterioridad.
Mientras el caos y suspicacia que el asunto genera, redondean los ángulos que habrán de afectar “la pobreza patrimonial” de millones de mexicanos, las cosas en general “no pintan bien” para el resto de los menos afortunados, quienes seguramente, ni siquiera poseen alguna mención en la lista de la revista Forbes, la cual me imagino, deja únicamente fuera a “unos cuantos”.
Por otro lado, y pecando de lúdico, resultaría extremadamente provechoso inducir una drástica reducción de salarios a los altos mandos de esta nación, retribuciones económicas que francamente resultan onerosas para el pueblo en un periodo catastrófico como el que se aproxima. Los dispendios que gozan líderes sindicales, jueces y burocracia en general, provocarán -en el mediano plazo- una serie de cuestionamientos, apartidistas sin duda, sobre el destino de miles de millones de pesos, los cuales en el menor de los casos, solamente sirven para cubrir los gastos generados por viáticos (el escándalo de las Hummers). Un verdadero saneamiento y la imposición de un presupuesto frugal/espartano en este renglón, propiciaría un salto de legitimidad para el des-configurado gobierno federal. Sería una victoria simbólica –no pírrica-, un “rebasar por la izquierda”, una muestra real de que existen ganas, patriotismo y fidelidad, sumado a la concreción de una promesa hecha por Felipe Calderón cuando fue aspirante a la presidencia en 2006. Los ciudadanos sentirían y definirían condiciones propicias para el desarrollo de este periodo gubernamental.
Una cosa es clara: se ganaría en credibilidad lo que se perdería en retribución económica. Sin embargo, no creo que la administración pública sea capaz de exigir nada, no considero que posea la habilidad para convencer, pues los convenios, concertasesiones, prebendas y clientelismos son un lastre mayor, y se necesitaría algo más que únicamente la voluntad de una persona o un puñado de individuos para avanzar en un asunto como éste.
Por otro lado, resultan siniestros por decir lo menos, los rumores que indican la posible imposición de un estado de emergencia (¿estado de sitio?) en todo el país, y no es porque no se necesite, al contrario, creo que sería justificable, aunque no deseable, sin duda. No obstante, ¿Por qué no se implementó a la luz de sucesos trágicos como el asesinato del niño Fernando Martí? ¿Por qué no se impuso cuando se observó que la delincuencia estaba incontrolable? ¿Por qué no se instaló en ciertas poblaciones, como Ciudad Juárez, a la vista de cruentos homicidios contra la población civil? ¿Por qué no se instauró al momento mismo de registrarse los dramáticos sucesos en la ciudad de Morelia en el estado de Michoacán? ¿Por qué precisamente ahora, cuando el movimiento magisterial en el país se encuentra en pleno? ¿Por qué “pretende” implementarse ahora que la población se manifiesta? ¿No es estúpido tratar de ganar tiempo ó legitimidad agrediendo a ciudadanos comunes y corrientes, cuando al mismo tiempo se deja que los maleantes “hagan su agosto”? ¿No es demencial?
Que el gobierno use el monopolio de la violencia no es inconstitucional, pero sí es irremediablemente obtuso usarla por las razones equivocadas.
Tags Technorati: Mexico, México, Ciudad de Mexico, Ciudad de México, Distrito Federal, política, politica, Política Mexicana, Mekishiko-NoNeko
Tags Blogalaxia: México, Ciudad de México , Anuncios-Importantes, Latinoamérica
martes, octubre 07, 2008
Un posible camino
Por ejemplo, si alguien quisiera saber que se debe hacer con aquellas personas que se dedican al plagio y asesinato de personas ¿Debemos preguntarle a aquellas bandas delictivas que actúan con mayor brutalidad contra sus víctimas? ó ¿Debemos preguntarle a aquellos que en este momento se encuentran en prisión "purgando" condena? ¿Acaso tendríamos que preguntarles que fue lo que los llevó hasta allá? Y a partir de ahí ¿Deberíamos sacar encuestas/estadísticas? ¿Analizar los datos? ¿Actuar en consecuencia? ¿Con qué mecanismos? ¿Tendríamos que hacer lo mismo con los narcotraficantes?
Por otro lado, si quisierámos saber que hacer con aquellos delincuentes de "cuello blanco", incluidos funcionarios del gobierno -de todos los niveles-, empresarios que burlan medidas, restricciones y evaden impuestos; líderes de comerciantes ambulantes y banqueros (sobre todo aquellos que propiciaron la caída y posterior privatización de las instituciones financieras en México) ¿Deberíamos preguntarles que deberíamos hacer para reforzar las medidas y seguridad contra fraudes, lavado, componendas, clientelismos, desvíos de dinero y sobornos?
Si quisieramos acabar con "el corporativismo" y el "clientelismo" que inundan a sindicatos y burocracia ¿Deberíamos tener una entrevista totalmente honesta con aquellos que piensan que tanto el erario público como las plazas laborales son de su particular propiedad? ¿Todo para conseguir, de primera mano, los elementos que privan en sus respectivos medios, a fin de impedir que sigan violentando al país con chantajes y prebendas?
Si quisieramos actuar contra tratantes de blancas y/o redes de pedófilos ¿Deberíamos cuestionar a individuos como Succar Kuri, Kamel Nacif y demás implicados en el libro "Los demonios en el Edén", a fin de encontrar las medidas preventivas adecuadas? ¿Tendríamos que indagar las razones de Mario Marín para proteger a dichos e insomnes personajes? ó ¿Solamente deberíamos imponer la castración química?
En este país donde las "misteriosas" agrupaciones de ultraderecha desprecian a la sociedad civil, pues para ellos los únicos y legítimos representantes de la comunidad son aquellos líderes empresariales, esos otros dueños de inversiones privadas, y por supuesto, los banqueros. En cambio las agrupaciones de la defensa de los derechos humanos, a pesar que sean lideradas por conocidos filántropos o personalidades del mundo del espectáculo, la cultura y/o las letras, representan para ellos una tendencia de izquierda que únicamente busca desestabilizar al gobierno y a los que comulgan con él, para esos “Minutemen” las Organizaciones No Gubernamentales (ONG's) solamente representan una molesta piedra en el zapato.
Pero ¿qué pasa cuando debemos sojuzgar a la impunidad más cercana, aquellas que nos es cotidiana, familiar? ¿Cómo debemos lidiar con ella? ¿Dejándola ser-estar o parecer? ¿Participando de ella? Porque debemos recordar que somos precisamente nosotros los que la propiciamos en mayor medida, sobornando a policías, ministerios públicos, supervisores, inspectores y jueces. Porque no es justificable que mientras una ley cualquiera no nos afecta, podemos apegarnos a ella, y cuando nos afecta negativamente, buscamos la manera de desentendernos totalmente de ella, ignorar a las autoridades y a toda esa plaga de burócratas que sólo saben vivir de sangrarle a uno el bolsillo.
¿No queremos impunidad, ni vicios, ni delincuencia? Pues no seamos los que inicamos el ciclo, asumamos nuestra responsabilidad, nuestra obligación y acabemos de una buena vez con todos aquellos círculos que rodean a la vida nacional ¿Qué preguntas -honestas- tendríamos que hacernos para desterrar prácticas desleales y corruptas?
¿Debemos esperar sentados a que el gobierno federal haga algo al respecto? ¿Debemos esperar que los capos del crimen organizado se comporten con un poco más de sesos y dejen en paz a la población civil? ¿Debemos esperar a que alguien inicie alguna cadena para comenzar a cambiar las cosas o modificar nuestra ideología? ¿No sería más fácil una sumar acciones?
Si lo dejamos todo al libre albedrío, a la pura casualidad, nada ocurrirá y seguiremos diciendo: "Este es el país de "Aquí no pasa nada""
P.D.
Pequeña lista de acciones mínimas:
1.-Si te van a multar por alguna infracción de tránsito, acéptala, es tu obligación, pues manejar no es como muchos creen (incluidos los choferes de peseros y/o microbuses), algo nimio y con escaso sentido de civilidad, al contrario, es una enorme responsabilidad, pues mucha gente (no solamente los pasajeros que van con nosotros) depende que se haga correctamente.
2.-Si te van a sancionar por no pagar tus impuestos en regla y forma, no le hagas como la inmensa mayoría de los empresarios chupa-sangre del país, corrige tus cuentas para que no te vuelva a ocurrir, paga tu multa y deja de preocuparte por las cuestiones de Hacienda. Es mejor actuar a tiempo que dejarlo pasar, obviamente si optas por esto último, es claro que sufrirás tú solo las consecuencias de tus actos.
3.-¡Y por Dios! ¡No te pases las luces rojas de los semáforos! ¡Una cosa es ser naco y otra un automovilistas estúpido e irresponsable! No por pasarte un alto llegarás más rápido a tu destino eso te lo aseguro. Deja que los bobos carguen con la oligofrenia, tú dedícate a cumplir tu parte.
4.-Presta atención a las necesidades de los demás. Si requieren tu ayuda brindala sin dilación, la próxima ocasión puede que seas tú el que se encuentre a la orilla del camino sin ningún tipo de auxilio.
lunes, septiembre 22, 2008
México en llamas
No puedo empezar por describir lo sorprendido, enojado y sediento de sangre que me siento, como parte del pueblo, por este atentado con bombas que ocurrió la noche del 15 de septiembre de 2008 en México. Sí, no puedo creerlo... ¡En México!
Sí, ya se habían registrado bombazos en distintos lugares de la República Mexicana, pero ninguno había tenido víctimas, ni habían detonado en sitios públicos. Al contrario, grupos guerrilleros como el EPR se habían empeñado en señalar que nunca permitirían que uno de sus operativos afectara a la población civil. Eso hizo suponer a muchos, incluyéndome a mí, que los ataques solamente se dirigirían contra intereses corporativos o de importancia gubernamental. No habría consecuencias contra las "personas de a pie". Que equivocado estaba.
Durante una conversación, anterior al llamado "Grito de Independencia", realicé una pregunta que siento que nunca debí hacer:
-¿Tú crees que los narcotraficantes y criminales celebren las fiestas patrias? -pregunté-
-Pues quién sabe, tal vez, sean más patrioteros de lo que pensamos -me contestó mi interlocutor-
¿Habrá sido mi deseo por creer en la humanidad y consideración de parte de los criminales hacia personas comunes y corrientes como yo, lo que atrajo espiritualmente esos sucesos deleznables? Máxime que ésta era una fecha especial, comparable en esta tierra a la Navidad o acontecimientos semejantes.
Sé que no es posible que mi cuestionamiento haya provocado que diversos "entes" -ubicados a miles de kilómetros- enmascarados en el anonimato que brindan las aglomeraciones festivas, armados de una infinita maldad, inmundicia é iniciativa propia, tasajearon a gente inocente, sin importarles siquiera, la presencia de mujeres y niños. No tengo palabras para calificar a esas bestias...
¿Como lidiar con la determinación de quienes arrojaron las granadas de fragmentación, pues no les importó saber que había presentes mujeres e infantes? ¿Cómo no pensar en la pena de muerte? ¿Cómo no querer que se les califique de "traidores a la patria", a fin de ejercer la constitución en toda su dimensión y acabar con las vidas de aquellos que se atrevieron a tal porquería? Porque es obvio que a ellos no les molestó, en lo más mínimo, segar la vida de padres, madres e hijos. ¿Por qué se les debe mostrar clemencia o consideración? ¿Por qué? Porque si los trataramos igual ¿Descenderíamos a su nivel? Seguramente, habrá individuos que disientan de mi forma de ver las cosas. No obstante, no considero que "poner la otra mejilla" en este caso vaya a traernos consecuencias deseables.
Y así, todavía hay legisladores que se atreven a rechazar la "pena capital" y contraveniendo todo sentido común, exhiben su poca voluntad política, su inexistente compromiso social al manifestar que la imposición de dicha sentencia en otros países, no ha tenido un impacto positivo en la reducción de la violencia y/o delincuencia. No, posiblemente las estadísticas sean poco alentadoras a este respecto y en nada apoyen el deseo por aplicar dicha sanción. Probablemente lo que se necesita es un sistema educativo, otro de prevención, uno más de seguridad social y demás etcéteras. Pero son los legisladores quienes no otorgan más recursos al sistema educativo, son ellos los que entregan cantidades risibles a los cuerpos de policía para que compren equipo y se capaciten, amén de las cantidades exhorbitantes de dinero que se autodispendian.
Algo sí queda claro, definitivamente los congresistas en México SÍ viven totalmente desconectados de la realidad y de los votantes que los llevaron a ocupar un escaño tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados. No puede ser posible que esos mismos idiotas que propugnaron por la despenalización del aborto en la Ciudad de México para finalizar la existencia de un infante nonato con el único objetivo -paradójicamente hablando- de respetar el derecho de cada mujer a decidir que hacer con su cuerpo, así como con el producto no deseado de una relación sexual, sean esos mismos quienes alzan su voz para defender el derecho a la vida de delincuentes que -precisamente- acaban con los ciudadanos que les pagan sus cuotas, prebendas, sueldos y lujos sinfín. Es demencial que se considere a estas alturas, la implantación de un sistema de perdón, de juicios expeditos y de cuidados especiales para aquellos agresores que resulten detenidos, cuando hay gente que resultó muerta en la calle, mientras otras tantas víctimas siguen padeciendo en hospitales, donde algunas de ellas deberán soportar la amputación de sus brazos o piernas. Y todo porque tuvieron la osadía de asistir a la conmemoración del Inicio de la lucha de Independencia.
Por otro lado, si pensamos en la actual e ineficaz estrategia del gobierno del presidente Calderón contra las redes delincuenciales, es posible pensar en diversos aspectos que rayan en verdaderas "teorías de la conspiración":
1.-El ataque es una agresión directa entre capos de la mafia que buscan desestabilizar la plaza de Morelia, la cual se encuentra supuestamente bajo la sombra del grupo delictivo conocido como "La Familia".
2.-Puede ser un ajuste de cuentas contra el gobierno perredista de la entidad, encabezado por Leonel Godoy, quien mostró su ineptitud para reaccionar al instante durante un escenario caótico como el anterior.
3.-Fue el propio gobierno federal quien perpetró los hechos, a fin de obtener consenso y provocar la aparición de poderes especiales como el "estado de emergencia".
4.-Es el ajuste entre diversas facciones políticas, las cuales buscan sólo los dividendos políticos que una lucha fraticida como ésta engendraría.
5.-AMLO en su locura por obtener notoriedad y la presidencia "de facto" mandó a algunos simpatizantes a arrojar "regalitos" entre la población, al fin y al cabo, Leonel Godoy nunca fue muy de su agrado. Lo cual, según sus planes originaría una verdadera molestia entre toda la población.
6.-Fue la acción conjunta de un grupo de militares que buscan, en el mediano plazo, un golpe de estado, auspiciado por el cabecilla sudamericano Hugo Chávez.
7.-Fue un ataque de represalia, perpetrado por células de las FARC presentes en suelo azteca.
8.-La agresión fue realizada por grupos radicales de derecha, los cuales buscan a toda costa, mantener su cuota de poder. Aventar artefactos explosivos contra la población va muy de acuerdo con sus credos, algunos de las cuales, enmarcan su desprecio por las clases desprotegidas.
9.-Las explosiones son parte de una estrategia aún mayor de la secta de los Illuminati, pues se han dado cuenta -desde siempre- la importancia radical que representa México en el ánimo de las naciones ¿Por qué no empezar sus acciones de dominación mundial sobre esta nación?
Me pregunto si estos escenarios estarán tan alejados de la realidad o simplemente se perderán como un catálogo de alucinaciones…
Algo sí es claro: el tiempo se le acabó a México.
Ya no existe ese cómodo lugar, ese conocido "cajón de sastre" donde todo iba a parar sin mayores consecuencias. Si la mayoría de nosotros pensamos que todavía hay posibilidades de resarcir los delitos sin sentencia, reclasificándolos como "equívocos", los atropellos sin justicia y que podemos darnos a la tarea de olvidarlo todo con un presupuesto de tres pesos, con la venta de favores, con discursos baratos y sin sentido por parte de funcionarios, jueces y mandatarios, estamos ante un error de proporciones épicas. Si políticos piensan que será suficiente con recetar una aspirina para esta continua enfermedad que padecemos, están omitiendo negligentemente. Además, si obtusamente piensan que podrán seguir mermando a los demás sin que les afecte en lo más mínimo, si sus ambiciones pretenden usar este atroz incidente como capital para su propio beneficio, déjenme indicarles que su consabido sentido de intuición no es tal, en realidad, es un absurdo instinto suicida. Si la gente de clase media cree que todavía estamos a tiempo de exigirles a las autoridades -calladamente, sin gritos, ni sombrerazos y sin incomodar a nadie- un plan de acción, un proyecto, una reacción de oficial, a fin de aumentar la seguridad, la educación y la calidad de vida de los mexicanos y después únicamente acomodarse en una butaca para dejarlo pasar todo, me gustaría decirles que están en un error tan inmenso que no sabría por dónde comenzárselos a explicar. Si los pobres de esta azotada nación creen que surgirá un líder carismático de entre la calles, que alguien vendrá rescatarnos de nosotros mismos, quien brindará no solamente perdón, paz, estabilidad, riqueza, estoicismo, clientelismos absurdos, soluciones mágicas e inmediatas a los problemas graves que nos aquejan como sociedad, no hay, ni habrá remedio suficiente, no existirá violencia idiota que justifique la caída de un pueblo.
México ya no está al borde, sin duda, vamos cayendo…
lunes, agosto 25, 2008
¡Vaya propuesta!
Según este proyecto, todos aquellos ciudadanos y residentes en territorio nacional que sufran el secuestro de un familiar, conocido o amigo, no podrán pagar rescate, pues se convertirían de facto, en acreedores directos a diversos tipos de sanción, que van desde multas administrativas, hasta una forzada visita a alguna institución penal. Asimismo, aquellos individuos que se enteren de un caso de rapto y no lo comuniquen “oportunamente” a las autoridades “competentes”, sufrirán el mismo destino.
Lo mejor en este asunto, sería que el primer mandatario del D.F. dejara de "hablar tanta paja", y se dedicara en cuerpo y alma a ejecer, plena y pragmáticamente, el cargo que tantos mexicanos le sobre-pagan (por sus míseros resultados), tanto en especie como en efectivo.
Sabemos de antemano que las corporaciones policíacas, encargadas de enfrentar a la delincuencia, están plagadas de dinero del narco. Y cómo no habrían de estarlo, si así nacieron. Los grandes jefes partidistas y sindicales, políticos, magistrados o directores de departamentos judiciales de antaño, siempre fueron señalados por testigos como los verdaderos capos del narcotráfico en México ¿Cuántos de nosotros no hemos sabido únicamente “de oídas” que personas como “el profesor” Hank González ó “El negro” Durazo eran señaladas como presuntos “jefes de familia”? Y si no ejercían como tales, seguro sí protegían los intereses de los implicados. El silencio era la única ley vigente en ese obscuro y violento mundo de complicidades.
Desgraciadamente para “la tranquilidad social”, actualmente eso pareciera haber caído en el desuso, pues ahora es todo lo contrario.
Entre más ruido se haga, pareciera que se goza de mayor notoriedad, poder e importancia. Únicamente de esa forma se explica cómo individuos de las altas esferas vivan cínicamente de “sus rentas”, conviertidos en afamadas personalidades “en el mundo de la farándula”. Cabecillas irredentos de bandas delictivas que asolan al país. Gobernadores en estados fronterizos, policías federales, judiciales, jueces, ministerios públicos, procuradores de justicia, y una larga cadena de etcéteras, se extiende por la nación.
Los tiempos en que el estado gobernaba toda extensión criminal en territorio mexicano, llegaron a su fin y el vacío que dejó la ausencia de esos antiguos mafiosos, suscitó las condiciones exactas que sobrevinieron y que sufrimos ahora, donde el caos que impera hoy día en las instituciones gubernamentales, permea a toda la sociedad. Clara evidencia de corrupción e impunidad que ha devenido en cáncer, el cual mina todas las expectativas de vida, estabilidad, paz y combate efectivo de la federación contra el crimen, pues éste sí se encuentra totalmente organizado.
Pareciera que los únicos que podemos pagar por las omisiones, negligencias, perversiones, evasiones fiscales, impunidad, clientelismo, corrupción y diatribas gubernamentales, somos los ciudadanos, esa golpeada Srita. Sociedad Civil, esa misma cansada de atropellos torpes, promesas impolutas y nunca cumplidas y "más de lo mismo", la cual ve reflejado su cansancio en los interminables discursos de las autoridades en turno. De ahí, que la propuesta del Gobierno del Distrito Federal (GDF), sea solamente una rapaz manera de adquirir notoriedad, en un momento crucial para los residentes en México, sean extranjeros o nacionales.
¿Por qué gravar más a la sociedad en su conjunto? ¿Por qué impulsar una iniciativa que a todas luces sólo se cumplirá para aquellos que menos tienen? Cosa común en suelo azteca. La impunidad con la cual se acepta la corrupción, es la que en realidad resta toda fuerza a los llamados de la gente para que se acabe con la delincuencia.
¿Por qué ese torpe afán de condenar a los ciudadanos si pagan un rescate? ¿Por qué sentenciarlos a prisión si no denuncian por miedo a los secuestradores? ¿Acaso las fuerzas del orden cumplen al condenar a criminales? Sí, esos mismos que salen libres bajo cualquier pretexto, y quienes dejan tras de si, procesos donde fueron absueltos de penas judiciales por falta de evidencia y testigos en su contra, pero que regresan con el firme propósito de victimar a aquellos que tuvieron el valor de denunciarlos.
¿Cómo denunciar, cuando se sabe de antemano que muchos de los policías en activo son parte de las redes criminales? ¿No le pasó así al niño Martí? ¿Cómo entender la propuesta de un ejecutivo local como Marcelo Ebrard para supuestamente "cerrar la llave" del dinero a secuestradores, justificando sus golpes contra la sociedad, arguyendo que así se verá que los ciudadanos deberán denunciar y no pagar nunca más a criminales? ¿No sería un asunto de sentido común, que en vez de aplicarle "mano dura" a los ciudadanos, se aplicara justamente esa misma ley, conforme al estado de derecho (y de la que tanto se jactan los funcionarios mexicanos) contra criminales de todo tipo, desde los secuestradores y narcos, hasta delincuentes de cuello blanco, funcionarios corruptos y policías criminales? Igual y al hacer esa supuesta “limpia”, todas las oficinas de gobierno quedan vacías.
Por otro lado, ¿Ustedes creen que los delincuentes se van a detener a pensar que si secuestran a alguien, la familia, conocidos o amigos del plagiado en cuestión, serán encarcelados y sentenciados por apresurarse a entregarles dinero? ¿Ustedes creen que esta medida impedirá que crudos malhechores detengan sus acciones de seguir extorsionando a las personas que capturan para que los demás integrantes del núcleo familiar del rehén no sean sancionados por las autoridades correspondientes? ¿Acaso no suena estúpido? La verdad no sé si reir o llorar…
Esto lo único que acarreará, será un menor índice de denuncias públicas. De ahí en fuera, y gracias a tales cifras, las autoridades se pavonearán diciendo que ha bajado el indicador delictivo. De verdad, hay que ser, no palurdo, sino verdaderamente un ente alienado, venido más allá de Kriptón, desvinculado de la sociedad a la cual aparentemente gobierna, para aventarse a soltar tales idioteces. No es posible que los constructores de inciativas como ésta, se solacen en su porquería, pretendiendo esgrimir una solución mágica a un problema tan complejo. Se necesitan verdaderas razones, “acciones” y propuestas, no verborrea taradúpida, disfrazada de una supuesta reflexión pensante.
Si Marcelo Ebrad verdaderamente busca acabar con la delincuencia ó con la impunidad, en la metrópoli más grande del mundo, debería terminar con las redes de clientelismo que apoyan la proliferación de comerciantes ambulantes tanto en las calles, como en el sistema de transporte colectivo, mejor conocido como Metro. Pero ahí sí, nadie comenta nada ¿verdad? O ¿Qué pasa con los casos probados de corrupción y soborno entre autoridades locales? ¿Por qué no se les condena, encarcela é impide tomar posesión de cargos públicos de forma indefinida? ¿Y qué sucede con los mandos policiales que tienen que salir de las corporaciones judiciales por probárseles malos manejos o conductas indebidas? ¿Por qué sobre ese aspecto nadie de su gobierno dice nada?
Disculparán ustedes este post, pero la verdad, la oligofrenia extrema del Estado mexicano, es una de las cosas que más me molestan en el mundo, máxime en los casos en los cuales los que proponen burradas como la citada anteriormente, sólo buscan ganar importancia en los medios de comunicación, en pos de una carrera electoral presidencial, aún sin definir.
lunes, agosto 11, 2008
Alguna sugerencia
Y debiera serlo para todos, dado su crecimiento exponencial, su inmensa capacidad para incrementar su crudeza, su ausencia total para respetar la vida y derechos de los ciudadanos; no obstante, continúa siendo uno de los tópicos más subestimados por el general de la clase política mexicana, aún cuando en ocasiones, son sólo unas víctimas más del crimen (por lo visto, lo único verdaderamente organizado en este país). Como en cierta ocasión, donde "alguien totalmente desconocido", ubicado dentro de la misma Cámara de Diputados en el Palacio de San Lázaro, mandó diversos mensajes SMS, vía teléfono celular, para tratar de extorsionar a los legisladores presentes. Y como ese ejemplo, cientos más, sindicos municipales perseguidos, coercionados, y ejecutados, gobernadores coludidos con narcotraficantes, policías judiciales en la nómina de delincuentes, etc. Pese a ello, los actores políticos se desentienden con una facilidad y singular alegría, además que permanecen debatiendo cuestiones solaces, como aquella donde pidieron se aprobara un punto de acuerdo para faltar "legalmente" a las sesiones del pleno, a fin de resolver asuntos de índole personal.
No es de extrañarse entonces, que todos ellos aplaudan medidas como la salida del ejército a las calles para tratar de frenar el avance de las redes criminales, omitiendo negligentemente el mantenimiento de un servicio policial de inteligencia, ó simplemente, la creación de un sistema educativo con la premisa concreta de crear mejores ciudadanos. Además, no debe contemplarse como un hecho totalmente "insólito" que su apoyo se presente únicamente "en papel", bajo la imagen de una imposición de leyes más estrictas contra los transgresores del Estado de Derecho vigente, pero que en cambio, su aplicación irresoluble se convierta en nada ó en menos que eso. Tampoco deberán así, sorprenderse los intelectuales y pseudo-periodistas mexicanos, cuando la Srita. Sociedad Civil detente "justicia por su propia mano", la cual a parte de ser sesgada, parcial y generalmente obtusa, puede incurrir en violencia indebida, excesos y hasta equívocos fatales, como en el incidente de Tláhuac y por el cual fue depuesto en su momento Marcelo Ebrard. En su caso, tampoco podrán los magistrados y politiqueros de altas esferas, buscar presuntos indiciados en incidentes mortales, cuando por décadas, han omitido, negligentemente, cambios de fondo en la concientización é impartición de justicia, cuando en realidad, pretenden solucionar las carencias patentes con un "parche mal cosido", conocido recientemente como "La" Reforma Judicial. Solamente un punto a favor sobre esta supuesta "modificación mayor" a la constitución: la contemplación de "robo famélico" como elemento exculpatorio; pero eso es todo.
Alguien hace unos días, me dijo que todo en el mundo, se reduce a una cuestión de percepción. A pesar de no estar de acuerdo con lo dogmático de la frase ó interpretación, aquí puede aplicarse a la perfección. La población, en general, observa cierta ausencia en el compromiso oficial respecto al tratamiento de la Delincuencia versus la Sociedad Civil. Ninguna de las medidas implementadas hasta ahora, ha resultado positiva para reducir el accionar de los criminales en México (quienes ya no buscan sólo controlar territorio azteca, ahora han expandido sus tentáculos mucho más allá de suelo norteamericano. De hecho, se tiene información que indica que han llegado hasta el continente africano). Al contrario, sus actos se han recrudecido, pues ya no sólo actúan contra personajes de su misma calaña, y/o contra la población adulta, contra empresarios o personas comunes y corrientes, sino que ahora los niños son víctimas ideales y constantes de sus desmanes, pues los han ocupado como mercancía para redes pederastas, como escudos humanos, y hasta como rehenes en casos de secuestro. Si esta situación no hace reaccionar a las autoridades, ningún incidente, por grave que resulte, lo hará. Solamente será un elemento más en el catálogo de afrentas/anécdotas del pueblo mexicano, sin que medie de ninguna forma, una solución práctica y efectiva.
Es necesario imponer un límite antes que sea demasiado tarde. Y ya es muy tarde, pero puede considerarse que en caso contrario, las cosas podrían devenir en atentados de suma gravedad para la seguridad y soberanía nacionales. No olvidemos a las FARC, las cuales pasaron de ser un movimiento social revolucionario, a un grupo de paramilitares vinculados con el tráfico de drogas, amén del secuestro de personas. Y son indispensables previsiones, no únicamente urgentes, sino tangencialmente duras y estrictas. No solamente la implantación de penas más graves, sino la clarificación de todos los procesos judiciales, pues en este país es muy dado ajusticiar a alguien sin tener todas las pruebas ó siquiera tener la certeza sobre la culpabilidad de un sujeto, pues ¿Cuántas veces no hemos visto a gente encerrada injustamente?
Y así, detallando, a los individuos recurrentes y sistemáticamente violentos, esos que padecen cierto grado de inmoralidad, debiera aplicárseles la ley en su justa medida, desde la amputación de miembros (como en el mundo árabe antiguo), la nóvel castración química a pedófilos, hasta la llamada "Ley del bit de desecho", la cual prevé la eliminación de un bit en un espacio donde sólo cabe uno, pues ¿Para qué hacer más grandes ó modificar en forma vertical los recintos penitenciarios, si ni siquiera existen presupuesto suficiente, ni programas adecuados para la readaptación de los delincuentes? Asimismo, pocos poseen la voluntad para dejar de lado sus conductas viciosas. Además, ¿Por qué se tiene que gravar aún más a la sociedad para la manutención de convictos, quienes únicamente representan una carga fiscal y económica? ¿Por qué sencillamente se piensa que no hay otra forma? ¿Por qué se malentiende, a propósito, el concepto de Derechos Humanos? En vez de todo lo anterior, ¿Por qué no crear planes especiales para que aquellos criminales que no sean considerados de alto riesgo, trabajen para ganarse el sustento, sin importar el término ó duración de su sentencia?
¿No existen quejas sobre la pobreza y la falta de manos en el campo? Que trabajen los reos ¿No acaso se necesita mano de obra para mantener la infraestructura carretera? Que pongan a laborar a los convictos ¿Qué se necesita abaratar la construcción de un hospital público? Que lo construyan quienes abarrotan, en condiciones tremendas de acinamiento, las cárceles mexicanas. Y en ese orden de ideas, que de paso edifiquen centros de atención a delincuentes recién liberados, y que además, desarrollen herramientas de alfabetización y educación básica, superior y media entre reos. De esa manera, se hace pagar a los transgresores con base en un servicio social a la comunidad, se reduce el presupuesto total de un proyecto cualquier que éste sea, y por el otro se brinda la oportunidad para que los delincuentes aprendan un oficio. Y hoy, que está en boga la privatización de usos públicos, podría usarse la co-inversión de empresarios (con alguna excención o deducción fiscal de por medio) para la creación de artículos varios, desde la confección de camisetas, la fabricación de placas para automóviles, gafetes de identificación, la fundición de armas de fuego para la recuperación de metal, la recolección de basura en playas y ciudades, el reciclaje y división de materiales desecho, la creación de incubadoras de negocios, etcétera. Es decir, cualquier actividad o servicio que redunde en algún beneficio para la sociedad, a la cual constentemente agravian.
¿Suena a fantasía? Podría ser, pero todo esto puede conseguirse, sin duda, y hacerse bajo el sistema de presión congruente ante autoridades ejecutivas, legislativas y judiciales (tanto federales como locales). Pero no me refiero al estilo agresivo, sin sentido ("a tontas y a locas") que ejerce Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el Frente Amplio Progresista (FAP) y huestes que lo acompañan, sino a través de una campaña bien planeada, escalonada, y con metas-objetivos altamente definidos para evitar disoluciones, divergencias y divagaciones mentales, que sencillamente afectarían el resultado final.
domingo, junio 22, 2008
Reformas que benefician a pederastas
No es erróneo, en ese orden de ideas, suponer que estos imbéciles no sufren, ni se acongojan por el daño que le hacen y/o le produjeron a los niños, ni a la sociedad, presente y futura, donde todos deberán insertarse como "ciudadanos modelo". Por lo tanto, tampoco podemos estar equivocados al reflexionar y exigir que a esos mismos violadores, se les aplique la ley con todas sus agravantes, ello sin importar si se violan o no sus benditos "derechos humanos", pues ellos eliminaron "de tajo" esas mismas garantías individuales, transgrediéndolas al abusar de menores de edad, quienes no pueden, siquiera, responder adecuadamente para protegerse.
Debiera haber ciertas cláusulas en la legislación que prevean la eliminación de esas preciadas libertades y concesiones, cuando criminales de cualquier calaña, violenten la vida, integridad, salud, bienes y seguridad de terceros. No podemos seguir alimentando la ilusión que todos somos iguales, y que todos debemos enfrentar la ley en equidad de condiciones, cuando eso en la realidad, ni se aplica, ni existe en el país, siendo los más beneficiados, la gran mayoría de los delincuentes.
Al paso del tiempo, no será raro encontrar a ciudadanos que tomen la justicia en sus manos, con todas las consecuencias que eso pueda acarrear.
Tags Technorati: Mexico, México, Ciudad de Mexico, Ciudad de México, Distrito Federal, política, politica, Política Mexicana, Mekishiko-NoNeko
Tags Blogalaxia: México, Ciudad de México , Anuncios-Importantes, Latinoamérica
martes, junio 17, 2008
¿A poco sí nos excedió?
Me refiero a la mayoría de la población. Esos mismos que nos vemos arrinconados, desprotegidos y amedrentados por una ralea de delincuentes de toda índole, desde raterillos de poca monta, asaltantes de tarjeta-habientes, comandos armados que atacan cajeros automáticos y bancos a cualquier hora y lugar, secuestradores de todo tipo, desde aquellos que piden rescate, hasta esos otros que se llevan a la gente para venderla o matarla, asesinos, defraudadores, gavillas de hombres armados por todo el territorio nacional, funcionarios y policías corruptos que agreden a la población, en algunos casos imputándoles cargos inexistentes, empresarios sin escrúpulos que no venden su poca madre, porque probablemente ya no la tienen, y que se hacen con los bienes y riqueza de otros tantos, y en muchas ocasiones dañan sin remedio el medioambiente y/o el patrimonio cultural de infinidad de localidades y pueblos.
Pero este no es un hecho aislado y de aparición reciente, no, al contrario, este es un cáncer que dejamos crecer desde hace décadas, y el cual hoy reclama lo que es suyo: nuestra sangre, nuestro cuello, nuestros hijo(a)s, nuestra salud, nuestro patrimonio, nuestra tranquilidad, nuestros trabajos, nuestro dinero/bienes y nuestras vidas.
Nos vimos rebasados hace décadas, pero nadie hizo nada, y mucho menos nosotros, que lo considerábamos como una obligación racional, funcional y fundamental de las "autoridades" en este país. Este México surrealista donde los delincuentes, alguna vez, fueron apreciados como héroes. Casos y ejemplos sobran en el imaginario colectivo, desde Juan Charrasqueado, Pancho Villa, Chucho el roto, hasta El Tigre de Santa Julia y el “Chapo” Guzmán.
Para muchos en esta nación, algunos capos del crimen organizado mexicano, representan una oportunidad de comer y medio vestir a sus hijos, de defenderse de autoridades y funcionarios corruptos, al más claro estilo de las asociaciones delictivas de principios del siglo pasado en EU, cuando gente como Lucky Luciano y demás mafiosos, adquirían favores de la gente común y corriente, de jueces y funcionarios de gobierno, sólo para seguir rompiendo con las reglas establecidas. Algunos escritores, como Mario Puzo, prefieren verlo de manera romántica y sostienen que los famosos “hombres fuertes” de la “cosa nostra”, simplemente defendían y se protegián a sí mismos de la opresión a la que eran sometidos, en general, los pobres en territorio estadounidense.
Sin embargo, la situación en México está totalmente desbordada. Después que el liderazgo e importancia del gobierno federal dentro del crimen se vió eliminada ó verdaderamente limitada, los delincuentes de antaño fueron sustituidos por gente con menos escrúpulos que ellos, sin moral de ningún tipo, con miras a ejercer su influencia en el vacío de poder dejado por individuos como “el negro” Durazo y demás etcéteras, quienes destituidos, descreditados y encarcelados, tuvieron que entregar sus cotos y prebendas. Durante décadas, las redes criminales, y esto era “un secreto a voces” funcionaban únicamente bajo la autoridad correspondiente. O se “alineaban por la derecha” o simplemente eran desechadas y sus integrantes solían “desaparecer”. Después del desmantelamiento de los antiguos sistemas de inteligencia, los cuales funcionaban solamente como medios para la represión y persecusión de grupos disidentes, y el exterminio de posibles brotes de manifestación social, los criminales supieron aprovechar todo tipo de beneficios obtenidos a partir de esta decisión presidencial. Ya no hubo manera de detectarlos, y sus formas de operar se mezclaron con los servicios de inteligencia, muchas de sus redes fueron usadas en sentido contrario: para detectar las posibles acciones en su contra. Eso dejando de lado el contubernio entre autoridades corruptas y mafiosos.
Ahora, sencillamente, es imposible vivir en este país. La delincuencia está, literalmente, sobre la población y no hay quien la defienda. Esto lo saben muy bien quienes siempre se aprovechan de ella, pues ya no sólo atacan a funcionarios judiciales y líderes de otras organizaciones, sino que cualquiera puede y se convierte en su víctima. No importa la condición social, económica o edad, lo únicamente importante para ellos es demostrar poder, y lo hacen secuestrando o asesinando a diestra y siniestra.
Yo como ciudadano común y corriente pregunto: ¿Por qué habríamos de presevar sus derechos humanos, al momento de ser detenidos, si ellos jamás contemplaron los de aquellos a quienes atropellan o matan? ¿Por qué cuidarles, si no hacen otra cosa que violar y asesinar niños, matar a padres de familia, quemar negocios, acabar con el pobre tejido social del cual son producto, atacar a mujeres inocentes o valientes, quemar en barriles con ácido a personas que cayeron en sus garras, secuestrar a hijas, madres y abuelas? ¿Por qué respetarles como seres humanos, si ellos no dan muestras de esa condición, y ni siquiera respetan la vida de gente inocente que va a un hospital? ¿Por qué respetar su vida, si ni siquiera cuando están presos representan un bien a la comunidad, pues no trabajan en su “readaptación social”, y no le traen ningún beneficio a la sociedad, sino todo lo contrario? ¿Por qué cuidarlos, vestirlos y alimentarlos si no representan nada bueno? A parte de que nos agreden, nos atacan, violan y asesinan ¿hay que cargar y gastar en ellos?
¿Por qué no ponerlos a trabajar en la reedificación, remodelación y construcción de infraestructura y carreteras? ¿Por qué no hacerlos que laboren y se ganen su comida? ¿Por qué no ponerlos a trabajar en el vapuleado campo mexicano, ese del que todo mundo se queja y que supuestamente necesita mano de obra barata? Simplemente porque si se les pone a trabajar ¿se están violando sus derechos humanos? ¿Por qué no verdaderamente los ponen a aprender un oficio con el cual paguen su estadía en las prisiones, y no me refiero solamente a hacer “bonitas” artes plásticas para su venta en bazares de la ciudad? ¿Por qué no se les exige comunitaria y masivamente a las inútiles autoridades de este país, un combate frontal con servicios de inteligencia y contrainteligencia, a fin de detectar, planear estratégicamente, y enfrentar efectivamente a la delincuencia, y no solamente profiriendo palabras baratas y dando estúpidos golpes mediáticos?
¿Cómo entender que la sociedad necesita no sólo medidas más fuertes y sanciones más agresivas, sino parámetros de enseñanza y prevención desde las escuelas? Y no me refiero a pendejadas como los operativos “mochila segura” o la llamada actualización del sistema educativo ¿Cómo hacerle entender a las personas que la corrupción es parte de la guerra contra narcos y criminales, y que si no empezamos por ahí, con algo pequeño; pero bien hecho, no se podrá avanzar en nada más?
Un último pensamiento, el cual no lo he expresado en mucho tiempo. En Japón se sabe desde hace mucho tiempo que las sociedades Yakuza no agreden a la población general como medida de ganancia, pues se detienen por un simple hecho del sentido común: porque precisamente, viven de ella.
Tags Technorati: Mexico, México, Ciudad de Mexico, Ciudad de México, Distrito Federal, política, politica, Política Mexicana, Ciudad de Mexico, Mekishiko-NoNeko
Tags Blogalaxia: México, Ciudad de México , Anuncios-Importantes, Latinoamérica
domingo, febrero 17, 2008
Miedo
Esperaba seguir con la rutina, y despejarme, dándome un baño de futilidad, gastando mis pocos pesos en ir al cine ú otro tipo de actividad relacionada con el sano esparcimiento. Sin embargo, lo que vivió la capital del país en días pasados no es ni por asomo, algo menor, y no deja de ser multicontextual, holístico e histórico.Es decir, el hecho consumado, tiene sus raíces en el pretérito mediato de México, en la pérdida de valores humanos, de costumbres, en la ausencia de fuentes de trabajo, en la apatía social que genera cualquier tema de índole "partidista", incluido el combate al crímen y la corrupción, en la omisión y negligencia por parte de élite eclesiástica-gobiernos "espurios" y "legítimos" vs. las necesidades básicas de la nación, las cuales van desde la pobre impartición de la justicia, salud y abasto de alimentos, hasta la entrega de seguridad social, sanitaria y comercial.
El acto en sí, podría calificarse como "intolerable" y "horroroso", tal vez, ni siquiera sea producto de un acto guerrillero; pero ¿Cómo entender que las autoridades sigan en su estúpido jueguito de "ocultar" la verdad a cualquier costo? ¿Por qué no hablar con la verdad y señalar que éste fue, en realidad, un atentado terrorista tal cual? ¿Por qué sólo tenía como meta agredir a policías? ¿Qué pendejez es esa? ¿Dónde reside pues la responsabilidad oficial como "frente protector"?¿A quién debemos temer los ciudadanos comunes y corrientes?¿A la delincuencia, al gobierno ó a grupos guerrilleros? ¿A la recesión económica?
"Sé que la burra es parda, y no cambiará de color, aunque la arriemos", pero ¿Por qué tratar de tapar el sol con un dedo? ¿De qué sirve? ¿Para esconder el miedo que provoca el cambio, sea bueno ó malo?¿De los eventos que marcan una pauta histórica en la relación que existe entre los mexicanos?
Tags Technorati: Mexico, México, Ciudad de Mexico, Ciudad de México, Distrito Federal, política, politica, Política Mexicana, Mekishiko-NoNeko
Tags Blogalaxia: México, Ciudad de México , Anuncios-Importantes, Latinoamérica
miércoles, enero 02, 2008
¿Sabiduría o sentido común?
-Dime con quien te juntas y te diré quién eres
-Más vale pájaro en mano que ciento volando
-Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente
-El que come y mea que el Diablo se lo crea
Y existen una infinidad más las cuales permean y reflejan todavía gran parte de la cultura popular de cada país. Es fatible atender a este tipo de adagios para conocer cómo piensan los ciudadanos de cada nación o cómo perciben las incidencias de la vida.
Sin embargo, en diversas ocasiones muchas de estas premisas quedan relegadas o en algunos casos se omiten negligentemente al chocar de frente con situaciones complejas o molestas. Otras veces simplemente nos sirven como indicador de alerta para detectar posibles peligros o amenazas ciertas que nos acechan.
Verdaderamente la realidad es el mejor campo para aplicar este tipo de conocimiento, podemos usarlo para enfrentar, resolver y prevenir cualquier situación o problema, ya sea a corto, mediano o largo plazo. Es aquí donde las afirmaciones que se hacen o se toman como ciertas por una gran cantidad de gente, incluidos funcionarios, legisladores o personas comunes y corrientes, pueden resultar falsas o incovenientes y generalmente impropias para desarrollar la estabilidad, tan necesaria estos días en México.
Es indispensable prestar atención y saber que si alguien se vanagloria de algo, precisamente posee una ausencia concreta, traducido: "dime de qué te jactas y te diré de qué careces", lo cual se aplica también a esas situaciones donde se apunta: "El país trabaja", "No se pasarán por alto los derechos de...", "Se llegarán hasta las últimas consecuencias", etcétera, en realidad se está afirmando que ni en el país se trabaja, los derechos de... no importan y obviamente se pasará por encima de ellos, y finalmente, nunca se resolverá nada, todo quedará exactamente igual, pues una probable respuesta positiva, afectaría no sólo los intereses, sino la plenitud y felicidad de los implicados, sean víctimas o verdugos.
Tags Technorati: Mexico, México, Ciudad de Mexico, Ciudad de México, Distrito Federal, política, politica, Política Mexicana, Mekishiko-NoNeko
Tags Blogalaxia: México, Ciudad de México , Anuncios-Importantes, Latinoamérica
miércoles, diciembre 26, 2007
Hablamos de: Un infierno
He explicado aquí con anterioridad las serias repercusiones que tendrán sobre la vida de todos nosotros, los ciudadanos de este maltrecho país, las determinaciones recientes de los "altos" funcionarios del gobierno mexicano, incluidos los "h. magistrados" de la Suprema Corte de Justicia (SCJN). Y no me refiero únicamente a las fallas de este tres veces h. cuerpo judicial, sino al atropello imbécil e inusitado que nuestros queridos e inolvidables diputados asestaron a manera de mazazo brutal contra los derechos humanos de cualquiera que "pueda" habitar en territorio nacional.No sólo cualquier hijo de vecina "vestidito de azul" portando una placa y una "pistola", podrá entrar en el hogar de cualquiera de nosotros como "Juan por su casa", sin una orden judicial y con un "perdone usted" en los labios aún antes de cometer un atropello injustificado.
¡No queridos amigos y amables tres lectores de esta bitácora! ¡No!
Y parafraseando a ese "insigne" personaje de la antigua Tv de espectáculos en México (Y no, no era Paco Malgesto) diré: ¡Aún hay más!
La SCJN no solamente carecen de las herramientas necesarias para organizar al país, dependiendo de las necesidades sociales de cada momento histórico y debido en gran medida a su propia conformación, sino que a parte de gozar de cierto grado de enajenación por el tipo de tarea que desarrolla, además que existen rumores y poca evidencia concreta sobre los sobornos de que son "víctimas" sus magistrados; este órgano permite que un tema de importancia capital para la vida en este "terruño querido", se le escape de las manos y más allá de su lenta reflexión.No es posible que los integrantes de "ese poder de la federación" -ellos sí muy cómodos en su casita y gozando de las merecidas mieles de su laborioso trabajo- decidan no ahondar en un asunto vital para la protección del bien más preciado de cualquier país: su gente, y más aún su niñez.
Y después las televisoras "se sorprenden" -gracias a que les tiran línea- por las reacciones violentas de las personas comunes y corrientes al enfrentar a delincuentes de toda calaña cuando éstos fotografían a sus vástagos a la salida de alguna escuela. La violencia no es deseable, ni justificable en ninguna de sus formas, pero sin duda es entendible dada la ausencia de una "real" defensa de la vida, salud y bienes de todos los afectados.
Tags Technorati: Mexico, México, Ciudad de Mexico, Ciudad de México, Distrito Federal, política, politica, Política Mexicana, Mekishiko-NoNeko
Tags Blogalaxia: México, Ciudad de México , Anuncios-Importantes, Latinoamérica
viernes, noviembre 30, 2007
Hablamos de: Impunidad
La sola idea de permitir que los pederastas, documentados en el libro de la periodista Lydia Cacho, "Los demonios del Edén", salgan libres por falta de pruebas, es simplemente, impensable.No es de extrañar que miles de personas en este país se encuentren molestas por la falta de compromiso moral de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Ciertamente, este caso arrojó un saldo negro para este poder de la federación, levantando infinidad de sospechas, en un país donde la actitud de entrada de muchos ciudadanos, consiste en mostrarse escéptico ante cualquier disposición o medida adoptada por las autoridades.
Esta situación sólo exhibe que los pejepartidarios, podrían no haber estado tan equivocados después de todo en su "lógica" lucha contra los poderes fácticos e "ilegítimos" del país. A los pejelovers les faltó no únicamente pericia y sentido común, sino mucha cultura general para entablar, no un diálogo con sus adversarios, sino una forma efectiva para confrotarlos y salir airosos de la contienda.
Por otro lado, es claro que una decisión como la que tomó la SCJN respecto al caso Lydia Cacho, presta mucho material para que la población desconfíe mecánicamente de este tipo de sentencias. Gracias a determinaciones como la anterior, se corre el riesgo que personas inclinadas por su educación y contexto histórico a polarizar las cosas y cuadrar su realidad en conceptos absolutos, no sólo representen una amenaza real para cuestiones que debieran ser imparciales y desapasionadas, sino que pongan en tela de juicio los procedimientos jurídicos de toda una nación, declarando que los tribunales deben ser "sensibles" ante las necesidades de la población, cuando en realidad, el único motivo por el que existen instancias jurídicas es la necesidad de impartir justicia. Es decir, llanamente, "dar a cada quien lo que le corresponde".
Pero de entrada, el asunto pintaba mal, pues la SCJN no debió fungir como un simple fiscal, persiguiendo un delito del fuero común. Las cosas se enredaron de tal manera que se perdieron de vista las múltiples y complejas aristas que compusieron este caso, propiciando impunidad, elemento que se hizo presente en la resolución final de los magistrados. Muy a pesar que éste no fuese el objetivo central de su sentencia. El fallo pudo concluir que no existían elementos suficientes para procesar legalmente el delito de pedofilia, ni enjuiciar a los implicados, incluyendo al gobernador del estado de Puebla, Mario Marín.Lo realmente exquisito, es la afirmación que hizo el juez Mesa, quien señaló que las averiguaciones sobre abuso de menores, revelaron la existencia de redes nacionales de pederastia y "trata de blancas", evidencia que se hará de lado, aún siendo concreta y tangible. Y este no es asunto menor como lo calificó el magistrado Anguiano, pues éste, representa un problema grave que tarde que temprano azolará, sin duda, a todo menor de edad en territorio mexicano, y ese, es el verdadero peligro.
Muchas bromas se hicieron sobre las presuntas palabras del mandatario estatal y sus dichos con Kamel Nacif -quien actualmente busca sacar sus empresas de la entidad poblana-, pero de nada sirvieron las grabaciones telefónicas, pues fueron desechadas como pruebas contundentes. Era obvio, desde el principio, que dicha evidencia sería desechada, pues no fue obtenida de manera adecuada. Debemos dejar de lado lo que podría parecer obvio: la violación de los derechos de Lydia Cacho, la violencia ejercida contra los niño(a)s por criminales como Succar Kuri, y obligarnos a fijar nuestra atención en lo que puede ser "probado" ante las autoridades "competentes".
No es que viva engañado y "crea" que muchos jueces en este país no están vendidos-coludidos ó que siempre se actúa conforme al estado de derecho; pero una de las cosas que le servirán a delincuentes con fuero constitucional como Gamboa Patrón y Mario Marín, del poder fáctico como Kamel Nacif, y de encubrimiento como Jean Succar Kuri. Al contrario, es imprescindible que pensemos que no solamente con un dicho, una grabación en audio o video, obtenidos ilegalmente, podremos encarcelar ó siquiera enjuiciar a porquerías humanas como "el mentado rey de la mezclilla", pues tenderíamos a pecar no de ingenuidad, sino de idiotez.No es tanto lo tangible, sino lo que se pueda probar procesalmente hablando, lo que sustenta un alegato o juicio contra un tercero. Únicamente así, fijándose en la letra pequeña de la ley es como puede ganársele la partida a criminales como los descritos antes. Desgraciadamente, las cosas nunca se presentan a modo, es decir, ¿cómo Lydia Cacho, a parte de su dicho versus los testimonios de los policías que la detuvieron en Cancún, pudiera comprobar que efectivamente se vejaron sus derechos, no solamente como periodista, sino como ser humano? Y ese es el meollo del asunto.
Los acusados sabían de antemano que esto no pasaría a mayores para ellos, y que podrían "librarla", pues las evidencias no eran incriminatorias, contundentes, cuando mucho circunstanciales. Y las obtenidas, reveladoras, claras, concretas, se consiguieron de manera ilegal, por tanto, inútiles. Tampoco debió la defensa de Cacho señalar que las faltas cometidas contra ella era "graves", sino sólo imputarlas directamente contra Mario Marín y demás presuntos imputados. Al pasar finalmente hasta la instancia de "revisión" tendría que haber pasado a mayores. Y eso, habría tomado, no algo de tiempo, sino tal vez años.¿Cómo repensar la justicia en este país, después de lo acontecido? ¿Cómo reflexionar la impartición de equidad, cuando suceden cosas como ésta? ¿Cómo tener expectativas positivas de la nación en cualquier rubro, si ni siquiera se logra enjuiciar a criminales encubiertos y solapados por el propio gobierno? ¿Debemos creer que los funcionarios y legisladores, sí laborarán para esclarecer no solamente el caso de extorsión telefónica de que fueron objeto, sino que harán todo los posible para establecer las condiciones básicas donde vivan todos los mexicanos? ¿Cómo esperar, cómo creer, que la administración federal de Felipe Calderón cubrirá las necesidades que se plantean diariamente en tópicos como combate a la delincuencia organizada, educación y crecimiento económico, por mucho que lo repita, de que su gobierno trabaja para que México avance?
Este sin duda, es un día negro para la nación, no únicamente para los testigos y víctimas, perseguidos y vejados, sino para todos los mexicanos. No nada más es frustrante, sino verdaderamente triste.
Tags Technorati: Mexico, México, Ciudad de Mexico, Ciudad de México, Distrito Federal, política, politica, Política Mexicana, Mekishiko-NoNeko
Tags Blogalaxia: México, Ciudad de México , Anuncios-Importantes, Latinoamérica