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domingo, noviembre 02, 2008

Cannabis para el desempleo

En este país "tan alejado de Dios, pero tan cercano a Estados Unidos de Norteamérica (EU)", las cosas llegan a un estado de descomposición y surrealismo que cualquier suceso afecta a la mente sobre la materia. Sin dejar de lado la composición pluriétnica, multicultural y social que compone este extraordinario tejido comunitario, es necesario expresar un par de ideas:

1.- De ninguna manera, lo anteriormente impensable ó prohibido en la sociedad deja de tener un componente dañino en su estructura, a pesar de los juicios de valor que se puedan emitir sobre la "modernización" de una determinada norma, ejemplo, ¿Cuándo en la sociedad mexicana fue visto con "buenos ojos" la práctica de la prostitución y el lenocinio? Y me refiero en particular a: Iniciativa " Iniciativa de Ley de Protección a Sexoservicio en el Distrito Federal" ¿Ahora no hay sólo que tolerar, sino formar los cuadros pedagógicos suficientes para formar adecuadamente a las nuevas prostitutas? ¿Un diplomado en la Universidad de la Ciudad de México (UACM) para capacitar en administración de empresas a nóveles y desactualizados proxenetas (Padrote 2.0)?

2.- No por intentar conseguir equidad, libertad y maridaje cultural, debemos entender que el "relajamiento" de los límites sociales y parámetros educativos constituyen un arma efectiva contra el anacronismo, el cual debe ser poco tolerado y ampliamente combatido, pues representa "opio" para el desarrollo armónico de los pueblos.

3.- La situación actual se torna difusa: ¿Es posible alcanzar una evolución a partir de la permisividad ó es indispensable establecer controles estrictos? ¿Es mejor el control férreo o la relajación total?

4.- ¿Cuál sería la reacción de la población si una moción como esta hubiese sido impulsada desde el Partido Revolucionario Institucional (PRI) o el Partido Acción Nacional (PAN)? ¿Qué diría Andrés Manuel López Obrador (AMLO) al respecto? ¿Por qué no hace un pronunciamiento personal sobre el tema?

Todo esto viene a colación debido a la propuesta que algún "representante" popular del Partido de la Revolución Democrática (PRD) realizó a últimas fechas en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), respecto a la legalización de la mariguana en México (Cannabis)Y no es porque su posición al respecto sea risible, ni muchos menos. Sin embargo, si deja mucho que pensar respecto a la capacidad de abstracción y reflexión que dicho legislador tiene, inclusive su proyecto se presta a escepticismo: ¿A quién beneficia con sus iniciativas? ¿Al común de la gente ó a intereses ajenos a la justicia y por tanto contraria a la salud de la población? ¿Qué se quiere instaurar con esto? ¿Una colectividad de pequeños productores para sacar al país adelante? ¿Changarros domésticos para vender mota?

Tal vez, podrían implementarse diferentes programas culturales-escolares para desmitificar el origen de esta planta, así como la percepción contemporánea y "occidentalizada" que se tiene de ella. Además sería indispensable orientar a la gente sobre su correcto uso y el desarrollo de un aprendizaje individual mediante la implementación de prácticas antiguas -y ciertamente rituales-, sobre su manejo con motivos de búsqueda personal/espiritual, a fin de para encontrar un equilibrio entre el mundo exterior –sus exigencias- y el interior que tiende a hallar un puente entre lo místico y lo material. En ese supuesto, sí sería comprensible su puesta en marcha. Al contrario, si sólo se hace a partir de la ganancia mediática y política al respecto, entonces no tiene sentido justificar la posición del PRD y sus pobres intentos por encontrar remedios de este tipo. Lo primero requiere de un sistema completo –inexistente hoy en día-, de un programa claro, con metas definidas en el corto, mediano y largo plazo, atendiendo a nuestras raíces culturales, sociales y educativas. Lo segundo únicamente pretende obtener una serie de prebendas, clientelismos y beneficios económicos bajo el disfraz de una pretendida guerra contra el narcotráfico.

Tampoco se debe a que el diputado Víctor Círigo haya "descubierto el hilo negro" y que no se haya pensado antes en otros países esta posible solución para tratar de frenar el rampante negocio que significa el narcotráfico, sino lo que produce verdadero repelús, es el poco estudio del caso que hicieron quienes proponen su comercialización institucional. La situación que actualmente experimentan naciones que en el pasado permitieron su uso, se vuelca -una vez más- contra quienes pugnaron por estas medidas paliativas a corto plazo. Lo que deja suspendidas en el aire varias cuestiones ¿A quien beneficiará su legalización en suelo azteca? ¿A los cárteles de droga? ¿A la fraternización entre redes de criminales y cosas como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)? y/o ¿Al estado deseoso por mantener dopados e inconscientes a sus ciudadanos? (esto sin duda me recuerda a la novela Un mundo feliz), ¿Quién se regodea por su eventual aprobación?

¿Todo es permisible, nuevas normas que en el pasado se consideraban adecuadas, deben dar paso a engendros como éste? ¿Debemos cerrarnos al dominio de lo nuevo? ¿O debemos ser conservadores?

viernes, octubre 31, 2008

Cambios y suposiciones

Durante mucho tiempo he pensado hablar respecto a los límites sociales aún vigentes entre hombres y mujeres. En años recientes, he percibido que existe –cada vez con mayor fuerza- un movimiento que intenta apoyar el mal llamado "empoderamiento de la mujer". La definición usual al respecto, dejando de lado su mediocre y pobre descripción en el caso mexicano, es errónea e inexacta, pues la palabra adecuada para calificar este término es "apoderamiento"; no obstante, y su significante popular y/o académico es notable. Aún con mayor razón, resulta importante no sólo apoyar un creciente movimiento, como el citado algunas líneas arriba, sino cuidarlo de los embates de tendencias contrarias –naturalmente antagónicas- que buscan sino su disolución, sí suavizarlo.

Es increíble que en pleno siglo XXI, aún existan incidentes que vulneran la condición de las mujeres en la sociedad. Es triste, por no decir patético, que algunos misóginos actúen a manera del hampa y busquen justificar sus conductas cavernícolas y salvajes con argumentos tan fatuos como imbéciles: "Ella se lo busco", "Ella me provocó", "Vestir minifalda es un grito de "estoy urgida"", "La mujeres pertenecen a su casa", "Las mujeres calladas se ven más bonitas", "Las mujeres debe uno tenerlas como a las escopetas, "cargadas y en la esquina"", y demás etcéteras por demás conocidos. Si bien, en muchos casos estas expresiones representan no el sentir pleno de todos los hombres, sí hacen hincapié en la frustración que a veces las féminas producen en los hombres, lo cual presta un sentido de hilaridad –a veces- al repetir estos refranes.

Sentimiento que se ve realzado por los cambios sufridos al interior de las convenciones sociales entre ambos sexos surgidos a partir de las batallas libradas para conseguir la equidad de género. Lucha que -en la mayoría de los casos- ha sido zanjada a favor de las mujeres, ello sin importar si son más listas, organizadas y persistentes que los hombres, (que en muchas y diversas ocasiones lo han demostrado así), sino porque los hombres son obviamente más indolentes, inconstantes, plácidos y poco coordinados, amén que les gusta más acudir a abrevar de las aguas del hedonismo –que convertido en su máximo exponente se transforma en misoginia- en lugares por demás pérfidos, ocultos y de mala venia (los consabidos table dance). No obstante, estas victorias en el mundo civilizado para lograr una mayor participación de la mujeres en la toma de decisiones se han visto empequeñecidas por la constante presión a la que se ven sometidas, desde las exigencias de un hogar normal, de un trabajo asalariado/profesional/empresarial, los ataques de idiotas en sus respectivas fuentes de trabajo, hasta las agresiones más asquerosas, viles y violentas.

Muchos tienden a culpar a los hombres de este cambio de actitudes respecto al llamado "sexo débil", sin embargo, estas conductas se han presentado desde siempre en la historia de la humanidad. Y no es una disculpa para esos entes que se auto-nombran humanos y son poco menos que eso, sino hablando contextualmente, las discusiones a favor de la mujer han reportado mejores resultados en la época actual que en toda la antigüedad. Sólo recordemos a esa eminente maestra/bibliotecaria de la legendaria biblioteca de Alejandría que murió a manos de unos bárbaros y a cuyo deceso se atribuye en parte, la desaparición de tal acervo histórico. Casos como ese sobran y ese pudiera ser el problema de fondo: hasta que no aprendamos a reconocernos en ellas -los hombres- no se podrá acceder a un peldaño más de la evolución humana.

Otro tema que ayudaría a solventar los gastos que implica un continuo y desgastante enfrentamiento social como éste, sería el respeto mutuo por los espacios entre un sexo y otro. Desgraciadamente este tema se vuelve difuso ¿Cómo lidiar con la determinación de algunas mujeres por entrar en lugares restringidos y que solían ser de acceso masculino únicamente? Algunas feministas acuden a ciertos sitios comunes como la discriminación sexual para argüir por la desaparición de clubes para caballeros, sin tomar en cuenta que existen ese tipo de lugares –sin ser anunciados como tales- exclusivos para mujeres. Además, actividades que en la antigüedad era de uso exclusivo de los hombres se han vuelto territorio fértil para la transgresión de las mujeres, quienes lo ven como un verdadero triunfo para sus expectativas, cuando en realidad es una derrota, no sólo para el movimiento que pretenden encabezar, sino para todos, pues las líneas entre un género y otro se hacen aún más borrosas y terminamos soportando cosas como a los metrosexuales, dejando de lado las conductas que en antaño se conocían como propiamente masculinas y de lo cual muchas féminas se quejan.

Creo debemos dejar de lado la concepción errónea que nos produce hablar de roles de género y su adecuada articulación en la comunidad. Es cierto que históricamente han funcionado como parte del engranaje social que sustentan, y que sin ningún "pero" que medie, se han visto modificados, han evolucionado. Sin embargo, es necesario también cambiar su significado y significante para adecuarlos a su condición contemporánea. Por otro lado, constituye un sofisma que algunas personas consideren retrógrado su acoplamiento a la sociedad actual. Estos roles de género son necesarios y se adecúan a cada persona, asignándole su posible función. Así dejan ser una imposición y se perciben como realmente son: una decisión de opción
múltiple. No son términos extemporáneos ni mucho menos, son en realidad parte integral de cada individuo. Al conocer el rol de género de cada quien es posible conocer cuáles son nuestros límites, nuestras posibilidades, y nuestro panorama para una probable transgresión contra esos mismos parámetros. Sin esta definición será imposible reconocernos y saber a ciencia cierta cuáles son nuestras debilidades, fortalezas y posibilidades de crecimiento, de evolución como especie y qué debemos esperar de nosotros mismos, amén del resto de la comunidad en la que vivimos y nos vemos insertos.

Hoy por hoy hablar de roles de género produce escarnio y un sentimiento de anacronismo, la pregunta obvia sería ¿De dónde surge esa idea de anacronismo? ¿Es una idea implantada? O ¿Es una necesidad natural de la sociedad?

lunes, agosto 11, 2008

Alguna sugerencia

Existen varios motivos en la población para mostrarse descontenta con las autoridades en México. Y podrían señalarse varias, entre ellas la pobreza, y por ende la paupérrima distribución de la riqueza; la poca voluntad gubernamental de impartir una educación de calidad, la ausencia de un plan cierto para producir un cambio sustancial en las condiciones anómales que persisten en el campo, la "posibilidad" de fraude electoral durante los pasados comicios presidenciales y una infinidad de etcéteras. Sin embargo, el tema de la inseguridad es un tópico cotidiano, y posiblemente sea, el más radicalmente urgente por resolver en esta nación.

Y debiera serlo para todos, dado su crecimiento exponencial, su inmensa capacidad para incrementar su crudeza, su ausencia total para respetar la vida y derechos de los ciudadanos; no obstante, continúa siendo uno de los tópicos más subestimados por el general de la clase política mexicana, aún cuando en ocasiones, son sólo unas víctimas más del crimen (por lo visto, lo único verdaderamente organizado en este país). Como en cierta ocasión, donde "alguien totalmente desconocido", ubicado dentro de la misma Cámara de Diputados en el Palacio de San Lázaro, mandó diversos mensajes SMS, vía teléfono celular, para tratar de extorsionar a los legisladores presentes. Y como ese ejemplo, cientos más, sindicos municipales perseguidos, coercionados, y ejecutados, gobernadores coludidos con narcotraficantes, policías judiciales en la nómina de delincuentes, etc. Pese a ello, los actores políticos se desentienden con una facilidad y singular alegría, además que permanecen debatiendo cuestiones solaces, como aquella donde pidieron se aprobara un punto de acuerdo para faltar "legalmente" a las sesiones del pleno, a fin de resolver asuntos de índole personal.

No es de extrañarse entonces, que todos ellos aplaudan medidas como la salida del ejército a las calles para tratar de frenar el avance de las redes criminales, omitiendo negligentemente el mantenimiento de un servicio policial de inteligencia, ó simplemente, la creación de un sistema educativo con la premisa concreta de crear mejores ciudadanos. Además, no debe contemplarse como un hecho totalmente "insólito" que su apoyo se presente únicamente "en papel", bajo la imagen de una imposición de leyes más estrictas contra los transgresores del Estado de Derecho vigente, pero que en cambio, su aplicación irresoluble se convierta en nada ó en menos que eso. Tampoco deberán así, sorprenderse los intelectuales y pseudo-periodistas mexicanos, cuando la Srita. Sociedad Civil detente "justicia por su propia mano", la cual a parte de ser sesgada, parcial y generalmente obtusa, puede incurrir en violencia indebida, excesos y hasta equívocos fatales, como en el incidente de Tláhuac y por el cual fue depuesto en su momento Marcelo Ebrard. En su caso, tampoco podrán los magistrados y politiqueros de altas esferas, buscar presuntos indiciados en incidentes mortales, cuando por décadas, han omitido, negligentemente, cambios de fondo en la concientización é impartición de justicia, cuando en realidad, pretenden solucionar las carencias patentes con un "parche mal cosido", conocido recientemente como "La" Reforma Judicial. Solamente un punto a favor sobre esta supuesta "modificación mayor" a la constitución: la contemplación de "robo famélico" como elemento exculpatorio; pero eso es todo.

Alguien hace unos días, me dijo que todo en el mundo, se reduce a una cuestión de percepción. A pesar de no estar de acuerdo con lo dogmático de la frase ó interpretación, aquí puede aplicarse a la perfección. La población, en general, observa cierta ausencia en el compromiso oficial respecto al tratamiento de la Delincuencia versus la Sociedad Civil. Ninguna de las medidas implementadas hasta ahora, ha resultado positiva para reducir el accionar de los criminales en México (quienes ya no buscan sólo controlar territorio azteca, ahora han expandido sus tentáculos mucho más allá de suelo norteamericano. De hecho, se tiene información que indica que han llegado hasta el continente africano). Al contrario, sus actos se han recrudecido, pues ya no sólo actúan contra personajes de su misma calaña, y/o contra la población adulta, contra empresarios o personas comunes y corrientes, sino que ahora los niños son víctimas ideales y constantes de sus desmanes, pues los han ocupado como mercancía para redes pederastas, como escudos humanos, y hasta como rehenes en casos de secuestro. Si esta situación no hace reaccionar a las autoridades, ningún incidente, por grave que resulte, lo hará. Solamente será un elemento más en el catálogo de afrentas/anécdotas del pueblo mexicano, sin que medie de ninguna forma, una solución práctica y efectiva.

Es necesario imponer un límite antes que sea demasiado tarde. Y ya es muy tarde, pero puede considerarse que en caso contrario, las cosas podrían devenir en atentados de suma gravedad para la seguridad y soberanía nacionales. No olvidemos a las FARC, las cuales pasaron de ser un movimiento social revolucionario, a un grupo de paramilitares vinculados con el tráfico de drogas, amén del secuestro de personas. Y son indispensables previsiones, no únicamente urgentes, sino tangencialmente duras y estrictas. No solamente la implantación de penas más graves, sino la clarificación de todos los procesos judiciales, pues en este país es muy dado ajusticiar a alguien sin tener todas las pruebas ó siquiera tener la certeza sobre la culpabilidad de un sujeto, pues ¿Cuántas veces no hemos visto a gente encerrada injustamente?

Y así, detallando, a los individuos recurrentes y sistemáticamente violentos, esos que padecen cierto grado de inmoralidad, debiera aplicárseles la ley en su justa medida, desde la amputación de miembros (como en el mundo árabe antiguo), la nóvel castración química a pedófilos, hasta la llamada "Ley del bit de desecho", la cual prevé la eliminación de un bit en un espacio donde sólo cabe uno, pues ¿Para qué hacer más grandes ó modificar en forma vertical los recintos penitenciarios, si ni siquiera existen presupuesto suficiente, ni programas adecuados para la readaptación de los delincuentes? Asimismo, pocos poseen la voluntad para dejar de lado sus conductas viciosas. Además, ¿Por qué se tiene que gravar aún más a la sociedad para la manutención de convictos, quienes únicamente representan una carga fiscal y económica? ¿Por qué sencillamente se piensa que no hay otra forma? ¿Por qué se malentiende, a propósito, el concepto de Derechos Humanos? En vez de todo lo anterior, ¿Por qué no crear planes especiales para que aquellos criminales que no sean considerados de alto riesgo, trabajen para ganarse el sustento, sin importar el término ó duración de su sentencia?

¿No existen quejas sobre la pobreza y la falta de manos en el campo? Que trabajen los reos ¿No acaso se necesita mano de obra para mantener la infraestructura carretera? Que pongan a laborar a los convictos ¿Qué se necesita abaratar la construcción de un hospital público? Que lo construyan quienes abarrotan, en condiciones tremendas de acinamiento, las cárceles mexicanas. Y en ese orden de ideas, que de paso edifiquen centros de atención a delincuentes recién liberados, y que además, desarrollen herramientas de alfabetización y educación básica, superior y media entre reos. De esa manera, se hace pagar a los transgresores con base en un servicio social a la comunidad, se reduce el presupuesto total de un proyecto cualquier que éste sea, y por el otro se brinda la oportunidad para que los delincuentes aprendan un oficio. Y hoy, que está en boga la privatización de usos públicos, podría usarse la co-inversión de empresarios (con alguna excención o deducción fiscal de por medio) para la creación de artículos varios, desde la confección de camisetas, la fabricación de placas para automóviles, gafetes de identificación, la fundición de armas de fuego para la recuperación de metal, la recolección de basura en playas y ciudades, el reciclaje y división de materiales desecho, la creación de incubadoras de negocios, etcétera. Es decir, cualquier actividad o servicio que redunde en algún beneficio para la sociedad, a la cual constentemente agravian.

¿Suena a fantasía? Podría ser, pero todo esto puede conseguirse, sin duda, y hacerse bajo el sistema de presión congruente ante autoridades ejecutivas, legislativas y judiciales (tanto federales como locales). Pero no me refiero al estilo agresivo, sin sentido ("a tontas y a locas") que ejerce Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el Frente Amplio Progresista (FAP) y huestes que lo acompañan, sino a través de una campaña bien planeada, escalonada, y con metas-objetivos altamente definidos para evitar disoluciones, divergencias y divagaciones mentales, que sencillamente afectarían el resultado final.

lunes, junio 30, 2008

Actualización

Siempre hay "desorden"

Durante los últimos días, he pensado seriamente en publicar una idea que ronda mi cabeza desde que se presentó el funesto incidente del antro News Divine, tragedia de la cual ya se ha escrito hasta el hartazgo. No obstante, a continuación platicaré sobre una llamada "teoría de la conspiración" que se me ocurrió, sobre éste y otro incidente. Los dos se conectan en un sólo punto: la complicidad de las autoridades en todos los niveles.

Aclaro nuevamente, esta es únicamente una hipótesis mía; pero como solía decir Sir Arthur Conan Doyle en alguno de sus relatos -y no textualmente-, de la serie Sherlock Holmes: "si piensas que algo es ilógico é improbable, probablemente esa sea la razón más lógica y posible".

1.- El caso News Divine: es obvio que el asunto se les salió de las manos, tanto al pobre obtuso de Chíguil como a los mandos operativos durante la acción. Nadie sabía dar RCP, nadie supo como tratar a las víctimas, nadie quiso tratar humanitariamente a los heridos. Veámoslo así, sin denostar a nadie: la tropa difícilmente entiende razones o argumentos de sentido común ¿Cuántas veces no nos hemos topado con elementos de cualesquier corporación en un banco, una calle, "cuidando", "sirviendo" y "protegiendo" a la ciudadanía, y sin importar cuánto se les explique o de qué manera, sólo atienden a la órden previamente indicada por un mando superior? ¿Cómo pretender que comprendan las implicaciones de una situación como la ocurrida? ¿Cómo buscar un poco de humanidad ó preparación en alguien acostumbrado a transgredir los derechos y libertades de aquellos a los que siempre atropella? pensar lo contrario resulta pues, irrisorio, ilusorio, imposible.

Luego, las fotos que presentaron diarios como El Universal o el Excélsior -no ayudaron mucho a la percepción de los lectores-, donde un "grupo importante" de policías portaban armas largas, chalecos y demás equipo; arsenal visto únicamente cuando autoridades judiciales se despliegan para enfrentar a sicarios del crimen organizado, todo se presta a suspicacias, ¿No es acaso demasiado el uso del "monopolio de la fuerza del estado", si solamente se trataba de adolescentes pasando un buen rato en un antro X?
Entonces, siendo escéptico, en realidad se trataba de algo más que sólo "un operativo" normal, pues por la forma en cómo reaccionaron los elementos de seguridad capitalina, esperaban una respuesta violenta por parte de los parroquianos ¿O no?

2.- El caso de la cuñada de un alto funcionario y legislador estadounidense, simplemente se presta suspicacias, porque que el llamado "Plan Mérida" no ha tenido el impacto deseado sobre la opinión de la sociedad norteamericana. Nadie quiere prestarle atención indebida a un asunto que a "todas luces" será improductivo, intrascedente y probablemente contraproducente. Muchos aún recuerdan a Colombia, eso sin mencionar la palabra Irak.

En un principio, el gobierno de EU señaló sus intenciones de "participar activamente" en las acciones que emprendiera México contra la delincuencia. Sin embargo, el tema central se sitúa en la voluntad de Norteamérica por no "soltar un solo peso", sin antes obtener un firme compromiso de su contraparte mexicana (lo que sea que esto signifique). La administración de Felipe Calderón entonces argumentó que una decisión de este tipo "minaría" la autodeterminación y soberanía del estado mexicano, pero observando la complacencia, servilismo, negligencia y oportunismo de todo tipo de políticos ¿Qué podría ser más falso que esto?
Por otro lado, ¿Por qué se presenta un incidente como éste, casi al momento después que el Congreso de EU decidió entregar la primera parte del monto total destinado a tratar de erradicar el flagelo del crimen en México? ¿No suena como a una extraña coincidencia?

Coincidentemente también regresaron, casi de inmediato y sin ningún rasguño, a la mujer plagiada, cuando es sabido que la mayoría de los que habitamos en este atribulado pedazo de tierra, no volvemos a ver la luz del día ¿Cuántos padres, hermanos y amigos no hemos perdido así? ¿Cómo se presenta la frontera en la actualidad? ¿Cuántos casos conocemos -todos los días- de personas secuestradas y de las cuales no se vuelve a saber nada?

Además, es sabido que el FBI trabaja en territorio azteca -y lo ha hecho durante décadas- junto con otras agencias estadounidenses como la DEA ¿Por qué entonces esos repentinos "golpes de pecho"? Si ya somos colonia gringa ¿Por qué no gozar de las prebendas que disfrutan ex-naciones independientes como Puerto Rico? Si ya quieren venderlo todo, y al final los inversionistas serán extranjeros ¿Por qué no entregarlo todo de una vez? Si la supuesta soberanía es para algunos economistas, analistas y utilitaristas una "simple idea caduca" que impide el "libre tránsito" de productos y servicios ¿Por qué no abrir las fronteras con el norte y dejar que todo pase? Incluidos capos, sicarios, pederastas y tratantes de blancas, finalmente todos ellos brindan a la población productos y servicios "invaluables", sin olvidar que sus respectivos "giros comerciales" obtienen más dinero que cualesquier negocio "honesto" en el mundo.

Pero eso sí, es imprescindible que autoridades de ambos lados de la frontera "dejen que la gente decente, haga su lugar de residencia donde más le parezca". Es más tenemos a "yanquis" viviendo cómodamente en Los Cabos y cuya casa -a pesar que cuando lo hicieron, las leyes decían lo contrario- adquirieron de manos de gobiernos corruptos. Y la verdad sea dicha, "no tiene la culpa el indio, sino quien lo hizo compadre". No obstante, debería ser exactamente igual para los connacionales que cruzan hacia suelo estadounidense ¿No es cierto?

Es como decía Tomás Tomás en la película Sólo con tu pareja de Alfonso Cuarón: el mundo es una porquería, y si Dios lo quiere, ¿por qué no le jala y nos vamos todos de una vez?


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domingo, junio 22, 2008

Reformas que benefician a pederastas

Mientras que funcionarios, burócratas y hambreados por el poder, se fijan en verdaderas estupideces, haciendo de la palabra política, un sinónimo perfecto del concepto "pendejez", los delincuentes siguen a la caza de los más débiles y desprotegidos. Pero, en ese caso sí, funcionarios, legisladores y gobernadores de algunos estados de la República Mexicana, gustan de proteger "a toda costa" a puercos vestidos de empresarios, a fin de perpetuar "su relación", cualquiera que ésta sea.

No es erróneo, en ese orden de ideas, suponer que estos imbéciles no sufren, ni se acongojan por el daño que le hacen y/o le produjeron a los niños, ni a la sociedad, presente y futura, donde todos deberán insertarse como "ciudadanos modelo". Por lo tanto, tampoco podemos estar equivocados al reflexionar y exigir que a esos mismos violadores, se les aplique la ley con todas sus agravantes, ello sin importar si se violan o no sus benditos "derechos humanos", pues ellos eliminaron "de tajo" esas mismas garantías individuales, transgrediéndolas al abusar de menores de edad, quienes no pueden, siquiera, responder adecuadamente para protegerse.

Debiera haber ciertas cláusulas en la legislación que prevean la eliminación de esas preciadas libertades y concesiones, cuando criminales de cualquier calaña, violenten la vida, integridad, salud, bienes y seguridad de terceros. No podemos seguir alimentando la ilusión que todos somos iguales, y que todos debemos enfrentar la ley en equidad de condiciones, cuando eso en la realidad, ni se aplica, ni existe en el país, siendo los más beneficiados, la gran mayoría de los delincuentes.

Al paso del tiempo, no será raro encontrar a ciudadanos que tomen la justicia en sus manos, con todas las consecuencias que eso pueda acarrear.


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martes, junio 17, 2008

¿A poco sí nos excedió?

Definitivamente la delincuencia nos ha rebasado, pero no porque los gobiernos estatales y federal sean una suma de iniputables que no sabe por dónde empezar a tratar con la caterva de imbéciles que se dedican a actividades criminales. No, en realidad, me refiero a todos nosotros, a todos aquellos que nos quejamos amargamente tanto de la omisión, corrupción, márgenes de maniobra, como del crecimiento exponencial de las redes de mafias y asquerosos maleantes que nos rodean.

Me refiero a la mayoría de la población. Esos mismos que nos vemos arrinconados, desprotegidos y amedrentados por una ralea de delincuentes de toda índole, desde raterillos de poca monta, asaltantes de tarjeta-habientes, comandos armados que atacan cajeros automáticos y bancos a cualquier hora y lugar, secuestradores de todo tipo, desde aquellos que piden rescate, hasta esos otros que se llevan a la gente para venderla o matarla, asesinos, defraudadores, gavillas de hombres armados por todo el territorio nacional, funcionarios y policías corruptos que agreden a la población, en algunos casos imputándoles cargos inexistentes, empresarios sin escrúpulos que no venden su poca madre, porque probablemente ya no la tienen, y que se hacen con los bienes y riqueza de otros tantos, y en muchas ocasiones dañan sin remedio el medioambiente y/o el patrimonio cultural de infinidad de localidades y pueblos.

Pero este no es un hecho aislado y de aparición reciente, no, al contrario, este es un cáncer que dejamos crecer desde hace décadas, y el cual hoy reclama lo que es suyo: nuestra sangre, nuestro cuello, nuestros hijo(a)s, nuestra salud, nuestro patrimonio, nuestra tranquilidad, nuestros trabajos, nuestro dinero/bienes y nuestras vidas.

Nos vimos rebasados hace décadas, pero nadie hizo nada, y mucho menos nosotros, que lo considerábamos como una obligación racional, funcional y fundamental de las "autoridades" en este país. Este México surrealista donde los delincuentes, alguna vez, fueron apreciados como héroes. Casos y ejemplos sobran en el imaginario colectivo, desde Juan Charrasqueado, Pancho Villa, Chucho el roto, hasta El Tigre de Santa Julia y el “Chapo” Guzmán.

Para muchos en esta nación, algunos capos del crimen organizado mexicano, representan una oportunidad de comer y medio vestir a sus hijos, de defenderse de autoridades y funcionarios corruptos, al más claro estilo de las asociaciones delictivas de principios del siglo pasado en EU, cuando gente como Lucky Luciano y demás mafiosos, adquirían favores de la gente común y corriente, de jueces y funcionarios de gobierno, sólo para seguir rompiendo con las reglas establecidas. Algunos escritores, como Mario Puzo, prefieren verlo de manera romántica y sostienen que los famosos “hombres fuertes” de la “cosa nostra”, simplemente defendían y se protegián a sí mismos de la opresión a la que eran sometidos, en general, los pobres en territorio estadounidense.

Sin embargo, la situación en México está totalmente desbordada. Después que el liderazgo e importancia del gobierno federal dentro del crimen se vió eliminada ó verdaderamente limitada, los delincuentes de antaño fueron sustituidos por gente con menos escrúpulos que ellos, sin moral de ningún tipo, con miras a ejercer su influencia en el vacío de poder dejado por individuos como “el negro” Durazo y demás etcéteras, quienes destituidos, descreditados y encarcelados, tuvieron que entregar sus cotos y prebendas. Durante décadas, las redes criminales, y esto era “un secreto a voces” funcionaban únicamente bajo la autoridad correspondiente. O se “alineaban por la derecha” o simplemente eran desechadas y sus integrantes solían “desaparecer”. Después del desmantelamiento de los antiguos sistemas de inteligencia, los cuales funcionaban solamente como medios para la represión y persecusión de grupos disidentes, y el exterminio de posibles brotes de manifestación social, los criminales supieron aprovechar todo tipo de beneficios obtenidos a partir de esta decisión presidencial. Ya no hubo manera de detectarlos, y sus formas de operar se mezclaron con los servicios de inteligencia, muchas de sus redes fueron usadas en sentido contrario: para detectar las posibles acciones en su contra. Eso dejando de lado el contubernio entre autoridades corruptas y mafiosos.

Ahora, sencillamente, es imposible vivir en este país. La delincuencia está, literalmente, sobre la población y no hay quien la defienda. Esto lo saben muy bien quienes siempre se aprovechan de ella, pues ya no sólo atacan a funcionarios judiciales y líderes de otras organizaciones, sino que cualquiera puede y se convierte en su víctima. No importa la condición social, económica o edad, lo únicamente importante para ellos es demostrar poder, y lo hacen secuestrando o asesinando a diestra y siniestra.

Yo como ciudadano común y corriente pregunto: ¿Por qué habríamos de presevar sus derechos humanos, al momento de ser detenidos, si ellos jamás contemplaron los de aquellos a quienes atropellan o matan? ¿Por qué cuidarles, si no hacen otra cosa que violar y asesinar niños, matar a padres de familia, quemar negocios, acabar con el pobre tejido social del cual son producto, atacar a mujeres inocentes o valientes, quemar en barriles con ácido a personas que cayeron en sus garras, secuestrar a hijas, madres y abuelas? ¿Por qué respetarles como seres humanos, si ellos no dan muestras de esa condición, y ni siquiera respetan la vida de gente inocente que va a un hospital? ¿Por qué respetar su vida, si ni siquiera cuando están presos representan un bien a la comunidad, pues no trabajan en su “readaptación social”, y no le traen ningún beneficio a la sociedad, sino todo lo contrario? ¿Por qué cuidarlos, vestirlos y alimentarlos si no representan nada bueno? A parte de que nos agreden, nos atacan, violan y asesinan ¿hay que cargar y gastar en ellos?

¿Por qué no ponerlos a trabajar en la reedificación, remodelación y construcción de infraestructura y carreteras? ¿Por qué no hacerlos que laboren y se ganen su comida? ¿Por qué no ponerlos a trabajar en el vapuleado campo mexicano, ese del que todo mundo se queja y que supuestamente necesita mano de obra barata? Simplemente porque si se les pone a trabajar ¿se están violando sus derechos humanos? ¿Por qué no verdaderamente los ponen a aprender un oficio con el cual paguen su estadía en las prisiones, y no me refiero solamente a hacer “bonitas” artes plásticas para su venta en bazares de la ciudad? ¿Por qué no se les exige comunitaria y masivamente a las inútiles autoridades de este país, un combate frontal con servicios de inteligencia y contrainteligencia, a fin de detectar, planear estratégicamente, y enfrentar efectivamente a la delincuencia, y no solamente profiriendo palabras baratas y dando estúpidos golpes mediáticos?

¿Cómo entender que la sociedad necesita no sólo medidas más fuertes y sanciones más agresivas, sino parámetros de enseñanza y prevención desde las escuelas? Y no me refiero a pendejadas como los operativos “mochila segura” o la llamada actualización del sistema educativo ¿Cómo hacerle entender a las personas que la corrupción es parte de la guerra contra narcos y criminales, y que si no empezamos por ahí, con algo pequeño; pero bien hecho, no se podrá avanzar en nada más?

Un último pensamiento, el cual no lo he expresado en mucho tiempo. En Japón se sabe desde hace mucho tiempo que las sociedades Yakuza no agreden a la población general como medida de ganancia, pues se detienen por un simple hecho del sentido común: porque precisamente, viven de ella.


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viernes, noviembre 30, 2007

Hablamos de: Impunidad

La sola idea de permitir que los pederastas, documentados en el libro de la periodista Lydia Cacho, "Los demonios del Edén", salgan libres por falta de pruebas, es simplemente, impensable.
No es de extrañar que miles de personas en este país se encuentren molestas por la falta de compromiso moral de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Ciertamente, este caso arrojó un saldo negro para este poder de la federación, levantando infinidad de sospechas, en un país donde la actitud de entrada de muchos ciudadanos, consiste en mostrarse escéptico ante cualquier disposición o medida adoptada por las autoridades.

Esta situación sólo exhibe que los pejepartidarios, podrían no haber estado tan equivocados después de todo en su "lógica" lucha contra los poderes fácticos e "ilegítimos" del país. A los pejelovers les faltó no únicamente pericia y sentido común, sino mucha cultura general para entablar, no un diálogo con sus adversarios, sino una forma efectiva para confrotarlos y salir airosos de la contienda.

Por otro lado, es claro que una decisión como la que tomó la SCJN respecto al caso Lydia Cacho, presta mucho material para que la población desconfíe mecánicamente de este tipo de sentencias. Gracias a determinaciones como la anterior, se corre el riesgo que personas inclinadas por su educación y contexto histórico a polarizar las cosas y cuadrar su realidad en conceptos absolutos, no sólo representen una amenaza real para cuestiones que debieran ser imparciales y desapasionadas, sino que pongan en tela de juicio los procedimientos jurídicos de toda una nación, declarando que los tribunales deben ser "sensibles" ante las necesidades de la población, cuando en realidad, el único motivo por el que existen instancias jurídicas es la necesidad de impartir justicia. Es decir, llanamente, "dar a cada quien lo que le corresponde".

Pero de entrada, el asunto pintaba mal, pues la SCJN no debió fungir como un simple fiscal, persiguiendo un delito del fuero común. Las cosas se enredaron de tal manera que se perdieron de vista las múltiples y complejas aristas que compusieron este caso, propiciando impunidad, elemento que se hizo presente en la resolución final de los magistrados. Muy a pesar que éste no fuese el objetivo central de su sentencia. El fallo pudo concluir que no existían elementos suficientes para procesar legalmente el delito de pedofilia, ni enjuiciar a los implicados, incluyendo al gobernador del estado de Puebla, Mario Marín.
Lo realmente exquisito, es la afirmación que hizo el juez Mesa, quien señaló que las averiguaciones sobre abuso de menores, revelaron la existencia de redes nacionales de pederastia y "trata de blancas", evidencia que se hará de lado, aún siendo concreta y tangible. Y este no es asunto menor como lo calificó el magistrado Anguiano, pues éste, representa un problema grave que tarde que temprano azolará, sin duda, a todo menor de edad en territorio mexicano, y ese, es el verdadero peligro.

Muchas bromas se hicieron sobre las presuntas palabras del mandatario estatal y sus dichos con Kamel Nacif -quien actualmente busca sacar sus empresas de la entidad poblana-, pero de nada sirvieron las grabaciones telefónicas, pues fueron desechadas como pruebas contundentes. Era obvio, desde el principio, que dicha evidencia sería desechada, pues no fue obtenida de manera adecuada. Debemos dejar de lado lo que podría parecer obvio: la violación de los derechos de Lydia Cacho, la violencia ejercida contra los niño(a)s por criminales como Succar Kuri, y obligarnos a fijar nuestra atención en lo que puede ser "probado" ante las autoridades "competentes".

No es que viva engañado y "crea" que muchos jueces en este país no están vendidos-coludidos ó que siempre se actúa conforme al estado de derecho; pero una de las cosas que le servirán a delincuentes con fuero constitucional como Gamboa Patrón y Mario Marín, del poder fáctico como Kamel Nacif, y de encubrimiento como Jean Succar Kuri. Al contrario, es imprescindible que pensemos que no solamente con un dicho, una grabación en audio o video, obtenidos ilegalmente, podremos encarcelar ó siquiera enjuiciar a porquerías humanas como "el mentado rey de la mezclilla", pues tenderíamos a pecar no de ingenuidad, sino de idiotez.

No es tanto lo tangible, sino lo que se pueda probar procesalmente hablando, lo que sustenta un alegato o juicio contra un tercero. Únicamente así, fijándose en la letra pequeña de la ley es como puede ganársele la partida a criminales como los descritos antes. Desgraciadamente, las cosas nunca se presentan a modo, es decir, ¿cómo Lydia Cacho, a parte de su dicho versus los testimonios de los policías que la detuvieron en Cancún, pudiera comprobar que efectivamente se vejaron sus derechos, no solamente como periodista, sino como ser humano? Y ese es el meollo del asunto.

Los acusados sabían de antemano que esto no pasaría a mayores para ellos, y que podrían "librarla", pues las evidencias no eran incriminatorias, contundentes, cuando mucho circunstanciales. Y las obtenidas, reveladoras, claras, concretas, se consiguieron de manera ilegal, por tanto, inútiles. Tampoco debió la defensa de Cacho señalar que las faltas cometidas contra ella era "graves", sino sólo imputarlas directamente contra Mario Marín y demás presuntos imputados. Al pasar finalmente hasta la instancia de "revisión" tendría que haber pasado a mayores. Y eso, habría tomado, no algo de tiempo, sino tal vez años.

¿Cómo repensar la justicia en este país, después de lo acontecido? ¿Cómo reflexionar la impartición de equidad, cuando suceden cosas como ésta? ¿Cómo tener expectativas positivas de la nación en cualquier rubro, si ni siquiera se logra enjuiciar a criminales encubiertos y solapados por el propio gobierno? ¿Debemos creer que los funcionarios y legisladores, sí laborarán para esclarecer no solamente el caso de extorsión telefónica de que fueron objeto, sino que harán todo los posible para establecer las condiciones básicas donde vivan todos los mexicanos? ¿Cómo esperar, cómo creer, que la administración federal de Felipe Calderón cubrirá las necesidades que se plantean diariamente en tópicos como combate a la delincuencia organizada, educación y crecimiento económico, por mucho que lo repita, de que su gobierno trabaja para que México avance?

Este sin duda, es un día negro para la nación, no únicamente para los testigos y víctimas, perseguidos y vejados, sino para todos los mexicanos. No nada más es frustrante, sino verdaderamente triste.

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