martes, marzo 17, 2009

Cuenta regresiva

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana, ciertos mexicanos preocupados por la situación de "la fuerza" en el universo conocido, además del despilfarro de los recursos naturales en suelo mexicano, quisieron alentar a la población a cuidar un poco más del agua. Pocos fueron, sin embargo, los frutos de tales intenciones. Campañas añejas que en diversos casos tenían un eslogan ingenioso/pegajoso como "Ciérrale Amanda, ciérrale", registraron leve impacto en la voluntad y psique colectiva de esos años.

Aquí es donde viene la acartonada y nada inusual cortinilla de índole cinematográfica que hace una elipsis de tiempo en el nivel de años.

Durante un breve instante de tiempo, hace un par de lustros, tuve un momento de inspiración/epifanía, el cual a petición expresa de una persona muy cercana, decidí no externar para que no se hiciese demasiado popular, y que debido a la impopularidad del presente bloguero y servidor, no llegara a concretarse nunca.

Pues bien, dejando a un lado el miedo al descrédito que me agobia y siendo un poco más sensato, pues apuesto a que debe haber más de un seguro emprendedor allá fuera, lejos de los límites virtuales de esta álgida y pobre bitácora (digo en algún momento uno de los tres lectores de este weblog podría hacer "El comentario perfecto" al respecto en el momento oportuno y con la persona adecuada), pensé en ese "lapsus mentalis" que sería una buena idea crear un sistema hidráulico capaz de recolectar toda el agua de lluvia de las entidades federativas de este país que no suelen sufrir inundaciones (incluido el DF de esa época) únicamente, sino verdaderos daños a tierras, propiedades, cultivos, vidas humanas y ciclos reproductivos. Obviamente, el llamado "insight" me llegó después de ver por "enésima" vez la adaptación cinematográfica de la novela Dunas ¿Recuerdan esos trajes negros de los Fremen? ¿No eran acaso súper cool? A parte de prácticos, ingeniosos y altamente tecnológicos, ¿No se veían como una indumentaria tipo tribu Tuareg?

Pero en fin, no me desviaré más. En la película salen unos enormes depósitos de agua bajo tierra, los cuales sirven de abasto, refugio y vivienda a los habitantes del planeta Dunas. Cuando el protagonistas de la película le pregunta a uno de los susodichos "aborígenes" sobre el método para la creación de tales depósitos, él responde que se debe a la recolección de agua de lluvia. Y me dije -Mira, así debería ser en este país. En algún momento deberíamos retomar esa idea, renovarla, adaptarla y mejorarla. En eso sí debería de gastar el país y no en sobornos a líderes del ambulantaje.

Pero que va, los gobernantes de esta infame república jamás llegarán a tales objetivos, no sí solamente su vida está de por medio. Así que pensé en el patrocinio del alguna marca, empresa, gobierno u organización que pudiera hacerse con los cargos (y al final los beneficios monetarios) de una obra de esa envergadura, pero promoviendo el ahorro, planeación, abastecimiento y calidad de vida de las personas, ello sin importar su localización geográfica en el territorio mexicano.

Un verdadero sistema hidráulico nacional capaz de enfrentar la probable carestía de agua (lo que hacemos actualmente). Me hubiera gustado, por ejemplo, hablar con alemanes ó japoneses, o bien, una mezcla de ambos, y conseguir un patrocinio para colaborar entre individuos de las tres naciones y crear algo nuevo, superior y totalmente sin afán de lucro excesivo, claro y me refiero a su situación de proyecto piloto.

Y sin demeritar a nadie, diré que lo único que llega al cerebelo de nuestras autoridades es el recorte paulatino, constante, cíclico-mensual en la distribución del vital líquido en distintas delegaciones de la Ciudad de México y municipios conurbados del Estado de México. Eso no sólo me deja sorprendido, obnubilado, me deja pensando en el nivel de planeación y estrategia del gobierno federal, de verdad nadie esperaría menos....

Y bueno ¿Por qué el título de este post? Porque no faltará mucho para que alguien lo proponga ó usted querido y amable lector lo escuche en algún otro lado.

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