lunes, marzo 23, 2009

Comiendo porquerías

Increíble que en este país de la ignominia, donde es claro (y lo dije hace mucho tiempo: debería haberse declarado el "estado de excepción" por el incremento de la violencia, pero debido a una determinación u otra, las autoridades de esta nación decidieron dejar de lado una afirmación semejante, y se lanzaron de lleno a la "guerra contra el narcotráfico"), que el desarrollo nos pasa de largo. 

Combate, lucha ó pelea que no ha dejado muchos resultados positivos en la balanza del estado mexicano. Máxime que el otro estado, "el de derecho" ó no existe ó se aplica discresión. Situación que permite y alienta la impunidad y parcialidad de la justicia. Y uno, como ciudadano desprotegido y "casi desnudo", debe plegarse a cada una de las situaciones cotidianas, "capoteando el temporal".

La decepción y frustración se esparcen pordoquier, eso sin hablar de las condiciones aberrantes bajo las cuales las personas comunes y corrientes deben vivir y redundar, pues es bastante habitual recordar que "por cada paso hacia adelante, siempre se dan dos para atrás". No sé si sea por clientelismos, compadrazgos, intereses ajenos al bien colectivo, y demás etcéteras; pero es materia cotidiana enterarse que cuando los empresarios, políticos, legisladores y autoridades mexicanas han determinado una "acción innovadora" para el "desarrollo de México", el sentido común, las ganancias y dividendos ya no se encuentran más ahí, sino que se hallan en una vía alterna que viaja en sentido contrario, es decir, el orbe completo ya va en una dirección completamente distinta.


¿Por qué cuando fue necesario insertarse en el contexto mundial respecto a alimentos transgénicos, México se mantuvo siempre rezagado?
¿Por qué ahora que ya nadie en el mundo primer mundista desea adquirir comida modificada genéticamente, los políticos, congresistas, empresarios locales y extranjeros, ahora sí emprenden medidas para que ese tipo de cultivos se reproduzcan en suelo azteca

Todo ello aduciendo de manera falaz "este tipo de cultivos son "baras" y son deseados por todos los consumidores del planeta"... Ajá, claro que sí... Por eso naciones como Francia, Inglaterra, Japón y Alemania pugnan por obtener a cualquier precio alimentos y productos sin rastros de herbicidas, mucho menos que contengan algún tipo de cambio genético.
¿Por qué ese torpe afán de "llenarse los bolsillo con tres pesos", mientras el verdadero negocio está allá afuera? Hablamos de un sector comercial donde podríamos no sólo innovar y obtener grandes beneficios, incluidos los mismos corruptos de siempre, sino encumbrarnos como potencia internacional...

¿Por qué tenemos que permitir que los beneficios económicos se vayan por el caño de la imbecilidad?

Perdón, creo que fui redundante y sin duda mi pregunta sobra... pues acabo de contestarla.
Además ¿Quién dijo que en este país no hay qué comer? El problema no radica ahí, sino en la inequitativa distribución de los bienes, y eso no lo digo yo, eso es algo que todo mundo sabe.

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