miércoles, febrero 03, 2010

Post: Líderes...

Considero que el post en cuestión tiene razón. México está cansado de vivir la misma situación que viene padeciendo desde hace algunas décadas: depresión económica, social, laboral y personal. Circunstancia acarreada, sin duda, por las malas decisiones tomadas por la llamada "clase política". Sin importar que traten por todos los medios de culpar al otro, a las coyunturas, al robo, al despilfarro, a la idea de que las cosas se presentaron como algo ajeno a ellos y su forma de ver el mundo. Determinaciones que en el último de los casos los perturban individualmente a cada uno de ellos; pero que sin duda inquietan a todos los demás ciudadanos. Traduciendo: su alienación se sublima en relación inversa al impacto con el que nos pega a los ciudadanos. Es decir, mientras a ellos menos les afecte, más padecerán los mexicanos, y viceversa.

Hablemos sobre la percepción que se tiene en este artículo sobre la motivación intrínseca de los ciudadanos respecto a su deseo de cambiar la situación prevaleciente en México, y "digamos/pensemos” que tiene su origen en una emoción. En realidad, y sin polemizar demasiado a éste respecto, supongamos que además es una idea bien concebida, adaptada a una generación entera, la cual generalmente trata de mantenerse actualizada en un mundo global, y del que pretende no relegarse nunca más, y mucho menos debido a una decisión tomada por alguien más, propiciada en el seno de los órganos partidistas, legislativos y/o ejecutivos. Poderes, que entre otras muchas cosas, carecen de fiabilidad por parte de “su electorado”.
Retomando: digamos que el deseo "subyace", pero no hemos encontrado las ideas claras, el sendero más conveniente, no importa si es el menos transitado, menos popular; mientras sea el más efectivo, práctico y claro, por lo mismo, el más provechoso. Esta generación no ha encontrado los mecanismos adecuados para intentar modificar al país. Hemos visto que las herramientas de otras épocas resultan, sino insuficientes, si poco efectivas para usarse nuevamente, tomando en consideración que el gobierno, funcionarios públicos y fuerzas reactivas/reaccionarias ya tienen el remedio para tales. Esa es la verdadera razón por la cual, por ejemplo, no utilizamos las marchas ó manifestaciones públicas como las usadas por el SME y otros organismos, pues aparte de no aportar nada a una posible solución, solamente provocan reacciones negativas a lo que precisamente se quiere llegar: la aceptación/legitimización/aprobación de un movimiento social que lo que desea es el beneficio de la inmensa mayoría, no únicamente hacerse escuchar en las calles por la “molestia/contratiempo” que le puede producir a unos cuantos y para algunos medios.

Obvio es decir que las Redes Sociales ó Social Media (SM) han tomado la dimensión de dichas manifestaciones o pasquines de otras épocas. Del boteo de los jóvenes de 1968 al estereotipo de los fanzines de los simpatizantes del movimiento Punk de los años 70. Ahora bien, no es necesario un liderazgo como tal, pues esa es una idea que parte de la incapacidad de la sociedad para organizarse sin necesidad de una figura central, un caudillo, debilidad de muchos movimientos y banderas sociales. Ahí tenemos el más reciente caso: el FAP y su líder carismático Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Con la sola nulificación del individuo más visible ha sido suficiente para tratar de desaparecer su movimiento. Su eventual eliminación de los medios de comunicación, de "ese cerco informativo" del cual es sujeto, ha sido suficiente para incapacitar hasta cierto punto la ampliación de sus probables efectos que de otro modo se dispararía a gran escala.

Y ese es un elemento del cual es muy consiente esta susodicha generación. Seamos realistas: ¿no acaso es patente la forma como se ha ido construyendo el tejido de las SM? ¿No se mostró con la capacidad de asistir a las urnas para conformar el #VotoNulo? ¿No se exhibió la falta de "cabezas ilustres" para motivar el #internetnecesario? ¿No es suficiente con mostrar que hay un enorme mosaico que conforma nuestra sociedad y la complejidad de razones para sumarse ó no a un movimiento real, y por mucho que los "zimpatizantes" de izquierda desean mostrar al descalificar/denostar de manera prosaica y deleznable todo lo que no sea promovido, encabezado por ellos? Pues ¿Cuál es la forma básica en la que trabajan las SM? ¿No de manera transparente y horizontal? ¿No acaso pedir que exista una cabeza es caer en el juego de siempre, en el conductismo y educación de décadas pasadas y contra el cual tratamos de prevalecer con nuevas medidas/herramientas é ideas? ¿Por qué pedir un liderazgo "significativo"? ¿No es una #muletainnecesaria?

Bueno, esta es solo una idea, hay muchas más allá afuera... citando el slogan de "Los Expedientes Secretos X"...

con referencia a: Blogs. - El Universal - Weblogs (ver en Google Sidewiki)

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