jueves, enero 21, 2010

Post: Recuento 2009 é inicio de 2010

Esto de las celebraciones del fin de 2009 y principios de Nuevo Año, siempre me provocan un malestar general. Propiamente se me podría tachar de "Grinch" o de aguafiestas, por eso dejé pasar cierto tiempo entre los últimos días de diciembre y los aprox. 15 subscuentes de enero. Quise enfrascarme en una especie de recuento de las llamadas vísperas decembrinas y los primeros días del mes primogénito de 2010. Las fechas más celebradas dentro del cristianismo me hacen detenerme un poco y sentarme a la mesa para empezar a divagar sobre nuestra capacidad como raza y nuestro deseo de superarnos, creando nuevas y mejores condiciones de sobrevivencia. Nuestra condición de "humanos", me precipita a considerar en primera instancia nuestra temporal y mortal existencia en el futuro inmediato, el cual, sinceramente, no luce nada halagüeño. Y soy sincero: Nada me haría más feliz que hallar la respuesta fácil, el diálogo complaciente, el monólogo sencillo, imaginativo y positivo, esa plática entre amigos que remiende nuestros desgastados sueños y negativas expectativas, esa ilusión que brinde un poco de luz a esta disyuntiva. Desgraciadamente, dados mis antecedentes educativos, familiares, sociales y culturales me alejo rápidamente de esa amplia y segura costa, y maldigo la casi patología personal de la que soy víctima familiar y de la cual llego a hacer gala en múltiples y variadas ocasiones y que "me la pone difícil" todos los días para encontrar "algo bueno" en esta humanidad que luce tan desorientada.

No quiero admitirlo, pero sí, soy "a todas luces" un pesimista. En algún lugar escuché, que los pesimistas en realidad son optimistas pero "con los pies arraigados firmemente en la tierra", y me gustaría pensar así en este caso. Entonces, soy un pesimista, pero no como la mayoría entiende y/o percibe -hasta en eso soy un Outsider ¡Carajo!-, sino que me considero un tipo simple -"sencishito y carismático", dirían los argentinos- que se quiere pensar práctico y que en su afán por tratar de encontrarle "un pero a todo" y dudando de ello; considera que algunas cosas que pudieran "encontrarse en pésimas condiciones", "en un lugar más caliente que el infierno", "estar peor de lo esperado", no llegan a estar tan mal como se pronosticaba al principio. Y esta es una conducta que siempre adopto, no importa que esté deprimido, feliz hasta el hartazgo o en un humor neutro como el color beige. Es decir, y para explicarme mejor, aplicaré aquí el viejo truco de todo pesimista, citar un adagio: "de lo perdido, lo encontrado". Así, puedo darme el lujo -nada sencillo- de verme sorprendido por las cosas/circunstancias, pequeños y grandes detalles que no están TAN mal como debieran, y que aún ponderando este hecho, puedo llegar a pensar que existe, en algún lugar del horizonte, un resquicio, un camino, un modo de persistir/resistir y salir avante a pesar de tanta contradicción, complicación y porquería, porque sí, efectivamente, el humano está lleno de porquería. Y es esa paradoja/inmundicia la misma que me protege del eventual desencanto.

¿Cómo? ¿Qué? Como que no entendí... afirmarás y probablemente te preguntarás querid@ lector(a), y acertadamente argumentarás: ¿No es acaso contradictorio lo que argumentas, bueno, eso si siquiera lo anterior pudiera llamarse tal? Pues sí, amable lector, agraciada lectora, sí es contradictorio, pero lo único que puedo argumentar es que soy únicamente humano ¿Cierto? Y nada es más conveniente para luchar contra la desilusión/tedio/tristeza que la risa y el humor ácido, cuya efectividad ha sido probada y comprobada tras años de uso indiscriminado y constante. Usted solamente acérquese a su servidor para preguntar por ella. Se le puede recetar sin necesidad de prescripción médica.

El humano y sus paradojas dejan a veces -seguro que casi siempre- un "mal sabor de boca". Las personas nunca se ponen de acuerdo, y usualmente se les va el tiempo en planificar, discutir, argüir, debatir y rebatir, pelear, guerrear, envidiar, atrasar, excluir, discriminar, etiquetar, subvalorar, incriminar, desalentar, apedrear, incomodar, soslayar, todo para no llegar a ningún lado y considerar que lo hecho hasta el momento es suficiente ó lo mejor que hay. No me extraña entonces que existan tantos flagelos, crímenes, delitos y transgresiones de una persona a otra. Desde que el hombre es tal, podemos estar seguros de una única cosa, de un singular motivo que ha movido masas, creado y destruido civilizaciones y culturas enteras, sobre la cual se pueden escribir bibliotecas enteras, la pugna real: quién ostenta el poder, y quién busca arrebatárselo

Quisiera aferrarme a la seguridad que brinda la idea de que habrá un mejor y más brillante día mañana, que a pesar de las diferencias entre los seres humanos, seremos capaces de sobreponernos a todas las razones y causas, buscando el fin ulterior que representa la supervivencia de la especie sobre todo lo demás. Sí, señor@, definitivamente, los fines/principios de año, nunca me han sentado bien. O pudiera ser que sencillamente me gusta poner en una balanza aquello que vemos como propositivo y todo aquello que empuja en sentido contrario.

Como buen escéptico no creo en los remedios de botica, ni en las medicinas de fácil ingestión, ni en la automedicación, ni en los milagrosos compuestos caseros y de rápida digestión. No cabe duda: mamá hiciste un buen trabajo. Sólo creo que el trabajo duro y consistente podrá mejorar mis propias condiciones personales, ni más, ni menos. Tampoco creo que Dios en toda su sabiduría vendrá a solucionarnos la vida con actos de divinidad extrema, ni me solucionarán la vida. Ni considero que Dios en toda su infinita inteligencia, misericordia y amor, nos castiga con guerras, epidemias y desastres naturales. Nosotros somos los respónsables directos de todas las tragedias humanas: desde la hambruna, la pobreza, la guerra hasta el narcotráfico y los crímenes violentos.

¿Dónde quedó la esperanza a futuro? ¿Dónde quedaron nuestras expectativas para mejorarnos y crear un ambiente digno para todos? ¿Cuándo será el día que nos entendamos y comprendamos que todo en este mundo está unido? Desde los idiotas megalómanos hasta los pródigos filántropos, desde las empresas que succionan todo a su paso, hasta las asociaciones humanitarias. Las ideas me rodean y no veo que ninguna posea algo positivo en el año que termina, y ciertamente, no creo observar nada nuevo en las motivaciones de la especie humana en este 2010.

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