jueves, julio 10, 2008

Definitivamente soy lerdo

No sé, pero quisiera que alguien me explicara como es que todas las empresas y giros comerciales, que tanto se han vanagloriado en vender las pasadas administraciones federales en México, tanto a firmas privadas locales como foráneas, nunca llegaron a ser o no representan de ninguna manera un "negocio rentable".

¿Por qué entonces se esforzaron tanto las compañías contendientes por adquirir los derechos de cosas como Aeroméxico? ¿Por qué los conglomerados o transnacionales que compraron empresas paraestatales, ni venden, ni subastan, ni traspasan sus activos? Simplemente ¿Por qué la compañías comerciales sí son eficientes? ¿Por qué los entes privados sólo buscan beneficios, elemento totalmente contrario a los intereses de los funcionarios oficiales?

Todo eso no es más que retórica barata, y no es por darle la vuelta al actual gobierno del presidente Felipe Calderón y su voluntad de permitir el ingreso de capital privado; pero ¿Cómo pensar en eficientar los procesos, buscar "el tesoro" perdido en altamar, abrir la explotación, exploración y producción de recursos petroleros, sin dejar fuera un elemento preponderante y que seguramente incide en todos los aspectos de una compañía tan importante como Petróleos Mexicanos (Pemex): la corrupción?

Sin duda, el "abuso de confianza" existe, y continuará, con o sin inversionistas privados, y seguramente seguirá beneficiando solamente a unos cuantos, tanto en la administración federal como a aquellos que inyectan su dinero en asuntos relacionados con la operación de Pemex.

Por otro lado, entiendo la lógica de analistas y economistas cuando señalan que la apertura del mercado paliará los vicios, omisiones e ineptitudes del gobierno, pues al permitir que manos ajenas a éste, se metan de lleno en todos los procesos, se eliminará, a la larga, todo dejo de colusión y fuga de capitales, pero ¿Qué pasa cuando unos y otros trabajan en conjunto? ¿Dónde queda entonces la premisa del cambio? ¿Cuándo se modificarán las cosas? ¿Cuándo se empezarán a beneficiar todas aquellas comunidades de dónde se extraen los recursos? ¿Cuándo se iniciará la derrama de riquezas, la distribución equitativa y todos sus efectos secundarios?

Sí, está muy bien que participen empresarios y otras corporaciones en los procesos "ineficientes" de Pemex, sí todo está muy bien, pero ¿Cuándo será el momento propicio para reinvertir en la sociedad, la primera depositaria del progreso? ¿Seguiremos siendo un país de pobres, únicamente porque a alguien "X" se le seguirá antojando que así sea?

Así, desde esa perspectiva, no, no estoy de acuerdo que se privatice parcialmente Pemex, ni que se otorguen bonos, pues un documento de este estilo no otorga el derecho de exigir nada a quienes dirigen el negocio. De hecho, debiera darme igual que pase -como dicen muchos: ni siquiera es mi asunto-, pero no es así.

De verdad, creo que soy lerdo.

Tags Technorati: Pemex, Reforma Energética, Felipe Calderón, Política Mexicana, México

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