jueves, agosto 05, 2010

Post: Ebrard siempre respeta a la ciudadanía

Estuve pensando largo rato: ¿Por qué no he escrito nada si casi ni hay cosas de las cuáles hablar en México? Pues a manera de justificación ante ustedes queridos lectores, diré que dos cosas ocurrieron durante más de un mes: 1.- Me aumentaron la carga de trabajo hasta un límite insospechado, sin dejarme ni siquiera 10 minutos libres, ni para revisar mi cuenta de Twitter, ni para leer notas en periódicos, ni revistas. Todo se redujo a un amplio espectro de gris que me mantuvo en la captura de notas en medios electrónicos (radio y televisión) en un horario matutino de 7 p.m. hasta las 7 a.m. Pero ni modo así es esto de "correr tras la chuleta". 2.- Las cosas en el país jamás podrán ser mejores que hasta ahora, indudablemente uno quisiera que hubiera un poco de contrariedad en el mundo para que esas cosas adversas nos hicieran salir de nuestro ostracismo y consumar el destino de fama y fortuna al cual estamos destinados como mexicanos. Pero qué más da, siempre habrá algún pequeño disgusto, algún pequeño incidente en este país que nos haga recapacitar de nuestra indolencia más acérrima y nos brinde la siempre viva y ocurrente oportunidad de cambiar y ver las cosas sin el menoscabo del escepticismo total, actitud que de ninguna manera afecta a los residentes de tierras aztecas.

Habiendo dicho lo anterior no queda más que disculparme querida lectora, afable lector, ambos sufridos por demás por aguantar la diatriba sin sentido de este apocado bloguero. Y tratar de asegurar un espacio futuro para el tiempo de contingencias contenidas en el inciso número uno, renglones más arriba. Si nada pasa, todo volverá a la inusitada normalidad y podrás continuar visitando este pequeño espacio sin ningún contratiempo. Por el otro lado, si algo pasa, cualquier cosa donde no se vea involucrado el viaje al más allá y menos acá, cada quince días trataré con puntualidad de dejar un texto cualquiera para que poses tus ojos.

Esta semana abordaré la enorme pericia del gobierno del Distrito Federal a cargo del popular Marcelo Ebrard Casaubón, conocido anteriormente como la oveja negra de la familia de rancio abolengo: Los Casaubón, en la cual siempre fue visto con no muy buenos ojos, sobre todo por sus tendencias de adquirir bienes/artículos por medios no muy "convenientes". Como el consabido caso de las "costureras" afectadas en el temblor de 1985, entre otros. Pero dejemos a un lado el asunto de Ebrard y su naturaleza de "erizo de mar" y dirijamos nuestra azorada mirada a su deseo, anhelo y firme determinación con la construcción de una supervía en detrimento de la existencia de un bien conocido bosque en el sur de la ciudad de México.


No contento con hacer su santa voluntad, despedazando las calles del DF para mostrar al mundo los hechos y obras de su administración ahora que se nos viene encima la insomne "celebración" del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución Mexicana, su equipo de asesores -específicamente el de Obras Públicas- le sugiere que por sus enormes polainas se construya -sin importar la opinión de quienes residen ahí- una vía que ayude a disminuir el tráfico vehicular en la ahora llamada -por ellos- zona poniente de la Ciudad de México. Ruta que entre otros atributos tiene la cualidad de cobrarse por su uso, incluidas otras monadas -actitud muy usada por los comparsas de la clase política mexicana- que hacen de las delicias de todos los capitalinos que tendrán "la fortuna" de encontrarse por allá.

Para los gobernantes del DF nunca ha sido importante observar las necesidades reales de la gente a su cargo, sino simplemente observar cuál de todas las obras coyunturales les convendrá aplicar en beneficio propio. Casos como el citado sobran, pero recordemos el mentado Segundo Piso del Periférico y el cierre parcial ó total de Avenidas poco importantes por la afluencia de ciudadanos como Balderas, Félix Cuevas y Avenida Tláhuac. Eso sin contar con la construcción de puentes construidos con una enorme calidad en su diseño y materiales, como esos que dejan que la circulación de autos se reduzca -de repente- a sólo dos carriles por lado. Ni que decir de los terrenos de prueba para las condiciones de todos los automotores que recorren las calles de delegaciones como Iztapalapa é Iztacalco, donde los baches y hoyos están estratégicamente ubicados para que los conductores 1.- No se atrevan a beber en viernes por la noche 2.- Mantengan bajo una constante vigilancia todos y cada uno de los servicios que deben dar a su auto, incluidos los amortiguadores y la alineación y balanceo de sus unidades.

Motivos sobran para darle las gracias al popularmente conocido como carnal Marcelo y su equipo de colaboradores, pues cuando podrían aburrirnos con la mejora vial y estructural de demarcaciones delegacionales como las antes mencionadas, nos arrojan a unas vacaciones todo pagado a las pistas de hielo y playas diversas del Distrito Federal. ¡Claro la gente tiene DERECHO a divertirse! Que si las personas no saben lo que quieren o necesitan es lo de menos, el equipo de asesores y secretarios del Lic. Ebrard siempre está dispuesto a señalar donde se equivoca siempre la ciudadanía para encaminarnos a todos -estemos convencidos o no- de las bondades de las decisiones que se toman al más alto nivel y siempre teniendo como primer objetivo el bienestar de los chilangos. Por eso me imagino que se "subrogaron" los derechos de uso a la empresa ADO en alguna(s) línea del bien planificado Metrobús. No porque significara una entrada significativa de dinero extra para órganos, burócratas y funcionarios capitalinos, sino porque efectivamente representa un avance para la operación óptima de las unidades no contaminantes del mentado transporte colectivo.

Ahora no satisfecho con la construcción de su antecesor, sobre una obra que nadie quería ni necesitaba, el titular del GDF, haciendo uso de todas sus facultades y deseo de dialogar con los habitantes de una zona protegida hasta hace poco, abona el terreno para que contiendas y luchas como aquella del Casino de la Selva, se vean empequeñecidas por la construcción de una magna obra que después de cifras, estudios y análisis, descuentos a los sueldos de los residentes de la Ciudad vía impuestos, también habremos de contribuir en la edificación de un país mejor, pagándole a la empresa que se quede con la licencia "de usufructo".

¡Genial! ¡No podría querer y aspirar a más en la vida que contribuir a que se ensanche la capacidad monetaria de alguien como Marcelo Ebrard para que contienda con El Peje hacia la presidencia en el año 2012! ¿Para qué quiero intelecto o la capacidad de entender si tengo quien lo haga por mí? ¡Gracias GDF por hacerle casos a tus gobernados, por mostrar inteligencia excepcional y por inhibir las presiones de grupos de poder involucrados con los residentes de Magdalena Contreras y Álvaro Obregón quienes obviamente sólo quieren obstruir el paso del progreso, la civilidad y el desarrollo de la Ciudad más grande del mundo en aras de obscuros intereses que no sabemos a quién beneficien en realidad!

P.D.
Recordemos que el Segundo Piso del Periférico nunca fue una obra ni avalada por la UNAM, ni querida por los residentes, ni por la población en general -a pesar de las encuestas telefónicas amañadas por el GDF- y es un elefante blanco que: 1.- Está mal construida, mal planeada y mal ejecutada. Para muestra sólo hace falta observar las coladeras que existen exactamente en medio de los carriles centrales de esta Magna Obra, amén de la deficiente edificación y proyección de la captación de agua cuando llueve 2.- Seguimos esperando "el hermoseamiento" del que habló la exsecretaria Sheinbaum y que -me imagino- sigue en desarrollo, pues faltan amplios tramos de éste.

Quisiera creer que cuando el Peje llegue a la presidencia -si llega- dará amplio seguimiento a ese "hermoseamiento" mencionado. Pero bueno, siempre se puede esperar sentado... no vaya uno a terminar cansado...

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