jueves, enero 06, 2005

A series of Unfortunate Events

A series of unfortunate eventsLlevo siglos esperando la eventual proyección de esta película en la República mexicana. Deseo verla desde que me enteré que llevarían a la pantalla grande esta increíble colección de libros para niños -bueno, niños con valor, coraje, inteligencia, corazón y amplio criterio. Ya les diré si el largometraje merece la espera, la cola y la visita al cinito. Por otro lado, me enteré que esta cinta ya arribó a México, pero en su versión apócrifa -¡Viva la piratería!- Sin embargo, y sin tratar de hacer propaganda al gobierno, diré que prefiero verla comiendo palomitas, tomando refresco, ingiriendo un "atascoso jocho" y demás chuchulucos que se crucen por mi camino, sentadito en alguna sala de esta gran capital. Lo pienso y lo repienso, es cierto aquel lema que rezaba: "El cine, se ve mejor en el cine".
Como breviario cultural diré que el sitio oficial de la película está -umm- "lindo", tiene cosas para buscar, algunas recompensas por encontrarlas y otras chucherías. Obviamente, éste como cualquier otro largometraje debe verse desde una perspectiva adecuada y centrada al público al que va dirigido. Digo, no se le puede pedir a Jim Carrey que con esta actuación gane un premio del festival Sundance. No obstante, vaya al cine, oree su cabeza y sus ideas, no vacile en reirse, no deje de contar las veces en las cuales los protagonistas se salvan de un horrible destino. Transportese a esa edad donde ser presidente de una nación poderosa, no se compara en absoluto con el oficio de bombero.